El regreso amargo de Gyökeres a Lisboa
Viktor Gyökeres no estuvo a la altura en su esperado regreso a Lisboa, en una noche donde el Arsenal logró ventaja, pero sin protagonismo de su fichaje estrella.
El exdelantero del Sporting CP, Viktor Gyökeres, vivió una noche para el olvido en su muy esperado regreso a Lisboa, mientras el Arsenal aseguraba una ligera ventaja en su eliminatoria de cuartos de final de la UEFA Champions League. Aunque la afición en el Estádio José Alvalade mostró respeto por su antiguo héroe, la prensa portuguesa fue mucho más contundente en su valoración de la discreta actuación del sueco.
La prensa portuguesa no se muerde la lengua
Gyökeres regresó a Lisboa con el peso de las expectativas sobre sus hombros, pero el internacional sueco no estuvo a la altura frente a su antiguo club. A pesar de su impresionante registro goleador en Portugal, tuvo dificultades para generar impacto, lo que provocó críticas feroces en los medios locales.
"El delantero celebra con una máscara, [pero] pareció enmascarado: apenas fue visible", señaló el diario A Bola, destacando lo aislado que se vio durante todo el encuentro.
Otros medios tampoco ocultaron su decepción. O Jogo afirmó que el Sporting "asfixió" a su antiguo talismán, mientras que Público indicó que el delantero estuvo "en gran medida ausente del partido". Fue una noche de humildad para un jugador que había marcado 97 goles en 102 partidos con el conjunto portugués, solo para verse neutralizado por defensores que alguna vez fueron sus compañeros.
Una noche de frustración en Lisboa
Las estadísticas reflejaron una actuación muy pobre para el atacante del Arsenal, que apenas registró 17 toques de balón. Incluso, su intervención más relevante terminó perjudicando a su equipo, al quedar en fuera de juego en la jugada previa a un gol anulado a Martin Zubimendi.
Cuando finalmente encontró espacio para rematar, su disparo fue débil y fácilmente controlado por Rui Silva. Una imagen muy lejana del delantero explosivo que llevó al Arsenal a invertir 65 millones de libras en su fichaje.
Arteta encuentra la magia en otra parte
Mientras Gyökeres no lograba destacar, el técnico Mikel Arteta tuvo que recurrir al banquillo para cambiar el rumbo del partido.
Las entradas de Gabriel Martinelli y Kai Havertz marcaron la diferencia, siendo este último quien anotó un dramático gol en el tiempo de descuento para darle al Arsenal una valiosa ventaja en la ida.
Arteta elogió a sus suplentes tras el encuentro: “Al final, un momento de magia de los rematadores nos da el partido”, declaró, destacando la importancia del banquillo en una noche donde su delantero estrella pasó desapercibido.











