(FOTOS) Lo mejor del show de Bad Bunny en el Super Bowl LX
El show de medio tiempo de Bad Bunny en fotos







“¡Qué rico es ser latino!”. Con esa frase, Bad Bunny convirtió el show de medio tiempo del Super Bowl en una celebración de la cultura latina, llevando al escenario del evento más visto de Estados Unidos una presentación cargada de identidad, música y referencias a Puerto Rico y Latinoamérica.
El artista puertorriqueño abrió el espectáculo con “Tití Me Preguntó”, vestido con un traje blanco inspirado en el fútbol americano y sosteniendo un balón, conectando de inmediato con millones de espectadores en el Levi’s Stadium y alrededor del mundo.
La energía continuó con “Yo Perreo Sola”, uno de los himnos más importantes de su carrera y un mensaje de empoderamiento que marcó su álbum Yo Hago Lo Que Me Da La Gana. Desde ese momento, el espectáculo dejó claro que no sería un halftime show tradicional, sino una declaración cultural latina en la NFL.
Una fiesta latina en el Super Bowl
La icónica “casita” puertorriqueña, elemento habitual en los conciertos del cantante, se convirtió en el centro del escenario y en el símbolo de una celebración colectiva. Desde ahí comenzaron a aparecer invitados sorpresa que encendieron el estadio y las redes sociales.
Entre los asistentes y colaboraciones destacaron Karol G, Ricky Martin y Lady Gaga, quienes se sumaron a un espectáculo que mezcló reguetón, salsa, cultura caribeña y pop internacional.
Uno de los momentos más simbólicos llegó cuando Bad Bunny interpretó “El Apagón” mientras sostenía la bandera de Puerto Rico, rodeado de elementos visuales que representaban la realidad social de la isla.
También hubo espacio para la nostalgia y la identidad cultural, con referencias a la bomba puertorriqueña, el sapo concho —especie endémica en peligro de extinción— y la diversidad de la comunidad latina en Estados Unidos.
El cierre fue tan poderoso como emotivo: tras decir “God bless America”, el artista mencionó distintos países del continente mientras las banderas de Latinoamérica aparecían sobre el escenario, en un final que confirmó el alcance global de la música latina.












