¿Por qué se suspendió la etapa 3 de La Vuelta a España?

  • Una fuerte tormenta de granizo convirtió la carretera en una superficie peligrosa durante el ascenso a Mont Louis y obligó a la organización de La Vuelta a España a cancelar la tercera etapa.

La tercera etapa de La Vuelta a España tuvo un desenlace inesperado. Las condiciones meteorológicas obligaron a detener y posteriormente cancelar el recorrido entre Gruissan-Aude y Font Romeu, programado sobre una distancia de 174 kilómetros.


El problema apareció durante el ascenso al puerto de Mont Louis, cerca de la meta, cuando una intensa tormenta comenzó a golpear la zona por la que avanzaban los ciclistas. Lo que inicialmente fue una fuerte lluvia rápidamente se convirtió en una granizada que cubrió de blanco la carretera.

La acumulación de hielo provocó que las condiciones fueran cada vez más peligrosas para el pelotón, especialmente en una zona de montaña donde mantener el control de las bicicletas se volvió complicado.

Tadej Pogacar advierte del peligro en plena carrera

Mientras dos ciclistas marchaban por delante, Tadej Pogacar se encontraba al frente del grupo perseguidor cuando la intensidad del granizo comenzó a hacer prácticamente imposible continuar con normalidad.



El esloveno levantó una mano para advertir al resto del pelotón sobre la situación y señalar que la competencia debía detenerse. Poco después, la carrera quedó oficialmente paralizada ante la imposibilidad de garantizar condiciones seguras.

La escena cambió rápidamente. Los ciclistas abandonaron momentáneamente sus bicicletas y comenzaron a buscar cualquier lugar disponible para protegerse de la tormenta. Algunos encontraron refugio en viviendas cercanas, mientras que otros se colocaron debajo de techos y estructuras ubicadas junto a la carretera.

La organización decide cancelar la etapa 3

La expectativa inicial era comprobar si la tormenta disminuía y existía la posibilidad de reanudar la competencia. Sin embargo, la granizada continuó y la carretera permaneció cubierta por una capa de hielo que representaba un riesgo importante para los participantes.

Ante este escenario, la organización de La Vuelta a España tomó la decisión de cancelar definitivamente la tercera etapa.

La prioridad pasó a ser la seguridad de los ciclistas, equipos y personal involucrado en la competencia. Las imágenes del ascenso a Mont Louis mostraron la magnitud de una tormenta que transformó por completo las condiciones del recorrido en cuestión de minutos y terminó obligando a suspender una jornada que tenía previsto finalizar en Font Romeu.