- Home >
- Fútbol >
- Copa del Mundo >
- La historia de Mohamed Salah: el niño que viajaba hasta nueve horas para entrenar y se convirtió en el mayor símbolo del futbol egipcio
La historia de Mohamed Salah: el niño que viajaba hasta nueve horas para entrenar y se convirtió en el mayor símbolo del futbol egipcio
Mohamed Salah pasó de recorrer largas distancias desde un pequeño pueblo egipcio para asistir a los entrenamientos a convertirse en una estrella mundial y referente absoluto de Egipto. Su historia es un ejemplo de sacrificio, disciplina y perseverancia.
Un niño de Nagrig que soñaba con llegar lejos
Mucho antes de convertirse en una de las mayores estrellas del futbol mundial, Mohamed Salah creció en Nagrig, una pequeña localidad rural ubicada en el delta del Nilo, en Egipto. Allí comenzó a desarrollar una pasión por el futbol jugando en las calles junto a sus amigos y familiares.
Desde muy joven destacó por su velocidad, habilidad y determinación. Los entrenadores de la zona comenzaron a notar su talento y pronto apareció una oportunidad que cambiaría su vida: ingresar a las categorías juveniles de Arab Contractors, uno de los clubes profesionales más importantes de Egipto.
Los viajes de hasta nueve horas que marcaron su adolescencia
La oportunidad de jugar en Arab Contractors también implicaba un enorme sacrificio. El club se encontraba cerca de El Cairo, lejos de su hogar, por lo que Salah debía realizar trayectos diarios de hasta cuatro horas y media por cada sentido, utilizando varios autobuses para llegar a los entrenamientos.
Una rutina agotadora para un adolescente. Incluso redujo considerablemente el tiempo que dedicaba a la escuela para poder cumplir con sus compromisos deportivos.
Sin embargo, nunca pensó en abandonar. Su objetivo era convertirse en futbolista profesional y cada viaje reforzaba su convicción de alcanzar ese sueño.
El salto a Europa y el inicio de una carrera internacional
El esfuerzo comenzó a dar frutos cuando debutó profesionalmente con Arab Contractors siendo apenas un adolescente. Su talento llamó rápidamente la atención de clubes europeos y en 2012 fichó por el Basel de Suiza.
Aquella transferencia marcó el inicio de una carrera internacional que lo llevó posteriormente a clubes como Chelsea, Fiorentina y Roma. Aunque tuvo momentos difíciles, especialmente durante su paso por Inglaterra con Chelsea, Salah continuó trabajando para demostrar su verdadero nivel.
La experiencia en Italia fue clave para consolidarse como uno de los atacantes más peligrosos de Europa.
El rey de Liverpool y la estrella de Egipto
En 2017 llegó el momento que transformó definitivamente su carrera. Liverpool apostó por él y Salah respondió con una de las temporadas más impresionantes en la historia reciente de la Premier League.
Sus goles, asistencias y liderazgo lo convirtieron rápidamente en ídolo de Anfield. Con los Reds conquistó títulos como la Champions League y la Premier League, además de romper numerosos récords goleadores.
Paralelamente, se transformó en la gran figura de la selección egipcia y en el futbolista más influyente que ha producido el país en las últimas décadas.
Mucho más que un futbolista para Egipto
Su origen humilde, su disciplina y su cercanía con la gente lo han convertido en un símbolo cultural dentro y fuera de Egipto. Cada vez que viste la camiseta de los Faraones, carga con las expectativas de todo un país que lo considera una inspiración para las nuevas generaciones.
A las puertas del Mundial 2026, Salah continúa siendo el gran referente del futbol egipcio y la prueba de que los sueños más grandes pueden comenzar en un pequeño pueblo del delta del Nilo.




















