Memphis Depay levanta otro trofeo: Corinthians gana la Copa de Brasil
Memphis Depay anotó el gol decisivo para que Corinthians venciera 2-1 a Vasco en la final de la Copa de Brasil, asegurando su cuarto título entre fuegos artificiales tras bambalinas.
Corinthians convirtió el Maracaná en su fortaleza, superando a Vasco en una tensa vuelta para conquistar la Copa de Brasil 2025 con un global de 2-1.
Yuri Alberto abrió el marcador en el minuto 18, aprovechando un juego rápido para darle la ventaja al Timão, solo para que Nuno Moreira de Vasco igualara antes del descanso con un cabezazo a quemarropa.
El partido cambió decisivamente en el minuto 63, cuando Breno Bidon avanzó y asistió a Alberto, quien con generosidad dejó el balón para que Depay definiera sin oposición frente a un portero expuesto. El gol de Depay no solo devolvió la ventaja, sino que grabó su nombre más profundamente en la historia de Corinthians, tras sus heroicos momentos en la semifinal contra Cruzeiro, donde anotó y convirtió en la tanda de penales.
Camino a la redención entre el caos de eliminación directa
Este triunfo corona una exigente campaña de eliminación para Corinthians, que atravesó un turbulento 2025 marcado por la inestabilidad presidencial, con Augusto Melo destituido y Osmar Stábile asumiendo el cargo. La victoria les asegura el pase directo a la fase de grupos de la Libertadores 2026, un impulso vital para un club ansioso por recuperar relevancia continental tras dificultades domésticas.
Depay se consolidó como el talismán del torneo, combinando habilidad y definición en momentos clave y acallando a quienes dudaban de su adaptación a la intensidad del fútbol brasileño. La dupla ofensiva con Yuri Alberto subrayó la evolución atacante del Timão bajo Dorival Júnior, transformando una temporada de incertidumbre en una celebración de títulos.
El estallido post-título exige una reestructuración del club
Recién levantado el trofeo, Depay desató un apasionado discurso en Rádio Bandeirantes, apuntando a directivos a los que acusó de sabotear el progreso del club. Instó a quienes pretenden descarrilar a Corinthians a irse de inmediato, insistiendo en que los aficionados merecen disputar anualmente el Brasileirão y la Libertadores con la infraestructura adecuada.
La estrella neerlandesa se posicionó como un catalizador estructural, exigiendo apoyo colectivo para elevar al Timão más allá de triunfos esporádicos. Sus palabras, crudas y sin filtro, resonaron con una afición que ve esta copa como la base para ambiciones mayores y no como un punto final en un año de reconstrucción.



















