Nigeria despide a Madugu tras el histórico fracaso mundialista

  • Las Super Falcons quedaron fuera de la Copa del Mundo por primera vez en su historia y la Federación Nigeriana de Fútbol reaccionó con el despido de Justine Madugu y todo su cuerpo técnico.

La decisión fue anunciada con efecto inmediato e incluye también a todo el cuerpo técnico. El despido llega apenas un año después de que Madugu condujera a Nigeria a conquistar su décimo título de la Copa Africana de Naciones Femenina (WAFCON), ampliando el dominio histórico de las Super Falcons en el continente.

Madugu había asumido inicialmente el cargo de manera interina en septiembre de 2024, después de la salida del estadounidense Randy Waldrum. Sin embargo, el equipo no logró mantener el nivel esperado en la edición de este año de la WAFCON. Nigeria quedó fuera de las semifinales y posteriormente perdió 2-1 ante Sudáfrica en el partido de repesca.

La derrota tuvo consecuencias históricas. Nigeria había participado en las nueve ediciones anteriores de la Copa Mundial Femenina desde el torneo inaugural de 1991, convirtiéndose en la única selección africana que había conseguido estar presente en todas las citas mundialistas. Esa impresionante racha llegó a su fin de manera inesperada.

La NFF también puso en marcha una comisión de investigación para determinar las causas del fracaso. El presidente de la federación, Ibrahim Gusau, anunció que el grupo tendrá dos semanas para analizar tanto las causas directas como los problemas estructurales que hayan contribuido al mal rendimiento de las selecciones nacionales.

El comité estará encabezado por el exsecretario general de la NFF, Fanny Amun, y contará entre sus integrantes con la ex capitana de las Super Falcons Desire Oparanozie y el antiguo capitán de las Super Eagles Mutiu Adepoju. Además, la comisión aceptará propuestas del público durante su investigación.

La crisis llega en un momento especialmente delicado para la federación, ya que su actual directiva podría enfrentar cambios importantes antes de las elecciones previstas para septiembre. El fracaso mundialista, por tanto, podría provocar consecuencias mucho más profundas que la salida del entrenador.