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¿Cuáles fueron las claves del éxito de Camerún para conseguir la WAFCON 2026?
Las Leonas Indomables se perfilan como las rivales a vencer de África en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027.
La Selección de Camerún Femenina finalmente conquistó África. Las Leonas Indomables derrotaron 3-0 a Malawi y levantaron por primera vez el trofeo continental, después de años de frustraciones y cuatro finales continentales perdidas. El título confirma el crecimiento de una generación que ahora tendrá como gran objetivo la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027, donde llegará con el respaldo de ser la nueva campeona africana.
Una campeona invicta que desafió a las favoritas
El camino de Camerún hacia el título comenzó en el Grupo D, donde compartió sector con Malí, Ghana y Cabo Verde. Las camerunesas debutaron con un 2-1 sobre Malí y posteriormente derrotaron 1-0 a Ghana. En la última jornada igualaron 1-1 frente a Cabo Verde, en el único partido que no pudieron ganar durante la primera fase.
El balance de dos victorias, un empate y ninguna derrota permitió a Camerún avanzar con autoridad y confirmar sus credenciales desde el inicio. Después llegó el verdadero desafío: en cuartos de final eliminó a Nigeria, a la que era monarca de la edición pasada; posteriormente dejó fuera a Marruecos, anfitriona y una de los favoritos, antes de encontrarse en la final con Malawi, la gran revelación del torneo.
Ante las malauíes, Camerún no dio margen para la sorpresa. Marie Ngah Manga marcó un doblete para consolidarse como una de las goleadoras del certamen con cinco dianas y Naomi Eto añadió otro antes del descanso para construir el 3-0 definitivo. El resultado coronó un torneo en el que las felinas demostraron capacidad para imponerse ante rivales de diferentes características y de alto nivel en la CAF.
Valentine Nguele y el nacimiento de una nueva generación
El título también lleva el sello de Valentine Nguele, quien fue nombrada seleccionadora de Camerún el 12 de junio de 2026, apenas dos meses antes de la WAFCON. La entrenadora llegó para sustituir a Jean-Baptiste Bisseck, destituido el 29 de octubre de 2025 después de una etapa marcada por los malos resultados. Su nombramiento fue histórico: se convirtió en la primera mujer en dirigir a Camerún.
Nguele no llegó al banquillo desde fuera del fútbol camerunés. Fue jugadora de la selección entre 2000 y 2010 y posteriormente construyó una extensa trayectoria como entrenadora, especialmente en el fútbol femenino nacional. Con Louves Minproff ganó ocho títulos de liga y seis Copas de Camerún, mientras que con FC Ebolowa también consiguió éxitos recientes.
Su llegada se produjo en un momento de máxima presión: Camerún había sido eliminado inicialmente de la clasificación para la WAFCON, pero recibió una segunda oportunidad tras la ampliación del torneo de 12 a 16 selecciones. Nguele y el coordinador Dimitri Lipoff, junto con el nuevo cuerpo técnico, tuvieron apenas unas semanas para preparar al equipo.
El resultado fue histórico. Nguele convirtió una oportunidad de última hora en el primer título africano de Camerún y, con ello, se instaló entre las entrenadoras que han hecho historia en el fútbol femenino continental.
Entre las nuevas referentes sobresalieron Monique Ngock, Naomi Eto, Marie Gisèle Ngah Manga y Michaely Bihina. Ngock aportó equilibrio y personalidad en el mediocampo; Eto se convirtió en una pieza importante en la creación; Ngah Manga respondió con goles y Bihina ofreció seguridad bajo los tres postes.
Colette Ndzana también representa perfectamente el carácter de esta nueva Camerún. La defensora fue una pieza importante durante la campaña y ejerció como capitana eficaz. Su impacto quedó evidenciado en los cuartos de final ante Nigeria, aunque sufrió una lesión que puso en duda su participación en la semifinal frente a Marruecos. Antes de la final, Ndzana insistió en la necesidad de mantener la concentración y convertir el apoyo de los aficionados en motivación sin perder disciplina. Su mensaje reflejó la mentalidad que terminó definiendo al campeón: talento, compromiso colectivo y fortaleza mental para afrontar los partidos decisivos.
El campeonato adquiere todavía más valor al recordar el pasado. Camerún había perdido las finales de 1991, 2004, 2014 y 2016. La primera derrota ocurrió en la edición inaugural del entonces denominado Campeonato Femenino Africano (African Women's Championship), ante Nigeria. Después llegaron otros tres subcampeonatos cuando la competencia pasó a llamarse Copa Africana de Naciones Femenina (WAFCON).
Así, las Leonas necesitaron cinco finales y 35 años para conquistar finalmente África.
Gloria con sabor a revancha y que inspira nuevamente
La nueva generación de Camerún no quiere empezar de cero: quiere emular las glorias de las referentes que construyeron la identidad de las Leonas Indomables. Ajara Nchout y Madeleine Ngono Mani representan dos etapas fundamentales de esa historia, aunque ninguna de las dos estuvo en la plantilla campeona de 2026. Nchout, una de las grandes atacantes camerunesas y figura del Mundial de Francia 2019, quedó fuera de la convocatoria definitiva después de haber participado inicialmente en la preparación. Ngono Mani, histórica goleadora de la selección, ya se encuentra retirada del entorno competitivo principal.
Pero si hubo una figura que funcionó como puente entre aquellas generaciones y las nuevas campeonas fue Gabrielle Aboudi Onguéné. La capitana llegó a Marruecos para disputar su octava WAFCON, un récord de participaciones en la historia del torneo, y después de 16 años defendiendo la camiseta nacional. La veterana no solo aportó experiencia: llegó buscando completar la única gran deuda que le quedaba con Camerún, ganar la Copa Africana de Naciones.
Onguéné ya había sido protagonista de la dolorosa final de 2016, disputada precisamente en Camerún, cuando las felinas perdieron 1-0 ante Nigeria por el gol de Desire Oparanozie al minuto 84. Aquella derrota, ante un estadio Ahmadou Ahidjo repleto, quedó como una de las grandes heridas del fútbol femenino camerunés. Diez años después, la selección tuvo la oportunidad de convertir aquel recuerdo en una revancha deportiva y, esta vez, eliminar a Nigeria en los cuartos de final camino al título.
Por eso, el título no pertenece únicamente a esta nueva generación. También es la recompensa para las referentes que durante años mantuvieron a Camerún entre las grandes de África y el punto de partida para las futbolistas que ahora quieren escribir su propia historia.












