Djokovic rompe en llanto durante un histórico drama en el US Open
Novak Djokovic vivió una de las noches más dolorosas de su carrera y terminó completamente derrumbado ante el argentino Mariano Navone.
Novak Djokovic protagonizó una de las imágenes más impactantes de su extraordinaria carrera. A los 39 años, el ganador de 24 títulos de Grand Slam terminó entre lágrimas y visiblemente agotado durante una dramática derrota ante el argentino Mariano Navone en la primera ronda del US Open.
Navone, número 49 del mundo, se impuso por 7-6 (5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1 después de cuatro horas y 36 minutos de una batalla que terminó cerca de la medianoche en Nueva York. Pero el marcador apenas explica lo sucedido en los últimos compases del encuentro.
Djokovic llegó a estar arriba dos sets a uno y parecía haber recuperado el control después de un comienzo complicado. Todo cambió durante el cuarto parcial. Su cuerpo comenzó a pasarle factura y terminó perdiendo 11 de los últimos 12 juegos del partido, una caída tan abrupta como inesperada.
Las lágrimas que mostraron otra cara de Djokovic
Los problemas físicos habían comenzado mucho antes del desenlace. Djokovic pidió asistencia médica durante el encuentro, tomó una pastilla y posteriormente llegó a vomitar mientras intentaba mantenerse en competencia.
Antes del quinto set recibió masajes en la zona lumbar, pero su cuerpo ya no respondía de la misma manera. Cuando quedó 0-3 abajo en la manga definitiva, las lágrimas comenzaron a aparecer en el rostro del serbio.
Su familia observaba desde las gradas. Jelena Djokovic y sus hijos, Stefan y Tara, presenciaron uno de los momentos de mayor vulnerabilidad de un jugador que durante dos décadas construyó buena parte de su leyenda sobreviviendo precisamente a partidos de este tipo.
Una derrota que rompe una barrera de 20 años
La caída tiene además una dimensión histórica. En su vigésima participación en el US Open, Djokovic perdió por primera vez en la ronda inaugural del torneo.
El serbio tampoco sufría una eliminación en su debut en un Grand Slam desde el Australian Open de 2006, cuando cayó frente al estadounidense Paul Goldstein. Habían pasado 20 años desde aquella derrota.
El contraste resulta todavía mayor por sus actuaciones recientes en los grandes escenarios. Djokovic había alcanzado la final del último Australian Open y las semifinales de Wimbledon, manteniéndose competitivo mientras perseguía el Grand Slam número 25 que le permitiría superar definitivamente la marca que comparte con Margaret Court.
Mariano Navone firma la victoria de su vida
El colapso de Djokovic no puede ocultar la actuación de Mariano Navone. El argentino de 25 años reconoció las dificultades de su rival y tuvo la fortaleza necesaria para convertirlas en una de las victorias más importantes de su carrera.
El momento decisivo llegó en el cuarto set. Djokovic había conseguido un break para ponerse 2-1, pero perdió posteriormente su servicio después de un juego de 12 minutos y comenzó un desplome del que nunca consiguió recuperarse.
Navone aprovechó el momento y llevó al serbio hasta un parcial de ocho juegos consecutivos. Cuando Djokovic finalmente cortó la racha y colocó el 1-3 en el quinto set, el público de Nueva York lo recibió con una enorme ovación. El tetracampeón se emocionó, pero ya no pudo cambiar la historia.
La victoria también supone un resultado especial para el tenis argentino. Un jugador de ese país no derrotaba a Djokovic en un Grand Slam desde que Guillermo Coria lo consiguió en Roland Garros 2005.
Para Djokovic, en cambio, queda una imagen difícil de olvidar. El hombre que durante años parecía indestructible en los grandes torneos terminó llorando en el fondo de la pista mientras su cuerpo decía basta.
Las 3 claves del drama de Djokovic en el US Open
- Un derrumbe brutal: Djokovic perdió 11 de los últimos 12 juegos después de haber estado dos sets a uno arriba.
- Una imagen desconocida: con problemas físicos y 0-3 abajo en el quinto set, el serbio no pudo contener las lágrimas.
- Una derrota histórica: Djokovic cayó en primera ronda del US Open por primera vez y perdió en su debut en un Grand Slam por primera vez en 20 años.









