¿Qué jugador tiene más trofeos de MVP en la historia del Super Bowl?
El Super Bowl no solo consagra al campeón de la NFL, también inmortaliza a las figuras que brillan en el escenario más grande. A lo largo de casi seis décadas, muchos jugadores han dejado huella, pero solo uno domina como el más ganador del premio al Jugador Más Valioso.
Desde el primer Super Bowl en 1967, el trofeo de MVP ha sido el reconocimiento individual más prestigioso de la final. Ganarlo significa haber sido el protagonista absoluto en el partido más importante del fútbol americano. A lo largo de la historia, quarterbacks, corredores, receptores y defensores han recibido este honor, pero la lista tiene un nombre que se impone por encima del resto.
Ese nombre es Tom Brady.
Tom Brady, el rey absoluto del Super Bowl
El legendario quarterback es el jugador con más premios de MVP en la historia del Super Bowl, con un total de cinco. Tom Brady logró esta hazaña defendiendo los colores de los New England Patriots y los Tampa Bay Buccaneers, dejando claro que su grandeza trascendió sistemas, entrenadores y épocas.
Brady ganó sus primeros dos MVP de Super Bowl con los Patriots, cuando lideró victorias ajustadas ante los St. Louis Rams y los Carolina Panthers, demostrando una frialdad extraordinaria en momentos decisivos. Más adelante, sumó otros tres trofeos gracias a actuaciones memorables, incluyendo una histórica remontada frente a los Atlanta Falcons y una actuación dominante ante los Kansas City Chiefs ya como jugador de los Buccaneers.
Lo que distingue a Brady no es solo la cantidad, sino la manera en que conquistó esos reconocimientos. En cada uno de sus MVPs, fue el cerebro y el ejecutor principal de ofensivas que supieron responder bajo presión máxima, consolidando su estatus como el quarterback más ganador en la historia de la NFL.
Otros íconos que marcaron época
Aunque Tom Brady lidera con claridad, otros nombres legendarios también dejaron una marca imborrable en el Super Bowl. Joe Montana, ídolo de los San Francisco 49ers, ganó tres MVPs, todos ellos en finales que consolidaron una de las dinastías más dominantes de los años 80. Montana fue el símbolo de la precisión y la calma en el escenario más grande.
Más recientemente, Patrick Mahomes ha emergido como el heredero moderno. El quarterback de los Kansas City Chiefs ya acumula tres MVPs de Super Bowl, gracias a su talento explosivo y su capacidad para cambiar partidos en cuestión de segundos. Su ascenso lo coloca en una trayectoria histórica que podría desafiar los récords de Brady en el futuro.
También figuran grandes nombres como Bart Starr, Terry Bradshaw y Eli Manning, cada uno con dos premios de MVP, todos protagonistas de épocas doradas para sus respectivas franquicias como los Green Bay Packers, Pittsburgh Steelers y New York Giants.












