La habilidad secreta de Kylian Mbappé: provocar penaltis
Hay goles que valen más que otros y acciones que se repiten demasiado. En el Bernabéu, una historia empieza a llamar la atención cada vez que Mbappé cae al suelo.
Kylian Mbappé es muchas cosas: veloz, letal, decisivo y uno de los mejores goleadores del planeta. Pero en el Real Madrid empieza a repetirse un patrón que va más allá de su capacidad para definir. No importa el rival, el portero o incluso el entrenador en el banquillo. Cuando el escenario es el Santiago Bernabéu, la historia suele terminar en el mismo punto: el penalti.
El delantero francés debutó como goleador liguero con Carlo Ancelotti gracias a una pena máxima ante el Betis. Su primer gol con Xabi Alonso como técnico también llegó desde los once pasos, en una acción polémica frente a Osasuna. Incluso bajo el mando de Álvaro Arbeloa, el primer tanto volvió a ser de penalti, esta vez contra el Levante. Casualidad o no, el patrón se repite con demasiada precisión.
Las cifras no mienten
Los números respaldan parte del relato. Mbappé ha ejecutado 77 penaltis en su carrera profesional: 63 convertidos y 14 fallados. No es infalible, pero sí fiable. Lo que no aparece en las estadísticas oficiales es cuántas de esas penas máximas fueron provocadas directamente por él. Ahí es donde empieza el debate.
En la última jornada, el contacto de Pedraza en Villarreal parece claro. Sin embargo, no todas las acciones dejan la misma sensación. Ante el Levante, el gesto de Mbappé lanzándose hacia la pierna de Dela fue tan convincente que engañó al árbitro… y al VAR. Un teatro tan bien ejecutado que pasó todos los filtros.
El límite entre picardía y simulación
No es una jugada nueva en su repertorio. Ya en el estreno liguero ante Osasuna, el francés frena, pisa a Juan Cruz y cae. El colegiado Cordero Vega señaló penalti sin corrección posterior. Mbappé domina como pocos el arte de intuir el contacto, dejarse caer en el momento justo y transformar una acción gris en una falta decisiva.
El fútbol siempre ha sido terreno de pícaros, pero cuando el VAR mira hacia otro lado y no se atreve a rectificar, la frontera se vuelve difusa. Con tantas cámaras y repeticiones, estas acciones suelen dejar más dudas que aplausos.
¿Lo necesita realmente?
A sus 26 años, Mbappé es considerado por muchos el mejor goleador del mundo, con el permiso de Erling Haaland y Harry Kane. Con Lionel Messi fuera de la carrera, todo apunta a que algún día levantará el Balón de Oro, incluso con la amenaza emergente de Lamine Yamal.
Por eso la pregunta queda en el aire: ¿necesita realmente recurrir a este tipo de jugadas? Su talento parece suficiente. Manchar su imagen con acciones que rozan la simulación podría ser el único rival que aún no logra superar.












