Yamal anima la fiesta de los campeones
La selección española celebró la conquista del Mundial 2026 con un multitudinario desfile por las calles de Madrid. Lamine Yamal animó a los aficionados cantando temas de Bad Bunny, mientras Ferran Torres acaparó miradas con una gorra de inspiración política.
La selección de España vivió una jornada inolvidable en Madrid tras proclamarse campeona del Mundial 2026 con su victoria por 1-0 sobre Argentina. Miles de aficionados abarrotaron las calles de la capital para recibir a los nuevos campeones, que recorrieron la ciudad en un autobús descapotable entre cánticos, banderas y una auténtica fiesta.
Uno de los grandes protagonistas fue Lamine Yamal. El joven futbolista del Barcelona tomó el micrófono durante el recorrido y puso el ambiente al interpretar varias canciones de Bad Bunny, desatando la euforia entre los aficionados. A su lado, Nico Williams no dejó de bailar y celebrar durante gran parte del desfile, reflejando el excelente ambiente que reinó entre los jugadores.
Otro momento que llamó la atención fue protagonizado por Ferran Torres. El autor del gol que dio el título a España apareció con una llamativa gorra roja con la frase "Make Spain Great Again", una clara referencia al conocido lema político utilizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien un día antes había entregado las medallas a los campeones del mundo. La imagen rápidamente se hizo viral en redes sociales y generó múltiples reacciones entre los seguidores.
La celebración alcanzó su momento más emotivo en la Plaza de Cibeles. Allí, el capitán Rodri agradeció el apoyo de la afición y dedicó unas palabras especiales a Ferran Torres, destacando que había sido injustamente criticado y que ahora forma parte de la historia del fútbol español gracias al gol que dio el campeonato.
Por su parte, el seleccionador Luis de la Fuente también reconoció el respaldo recibido durante toda la competición y destacó la unión del grupo como la clave del éxito. "Juntos somos más fuertes", afirmó el técnico ante una Plaza de Cibeles completamente abarrotada, poniendo el broche de oro a una celebración histórica para el fútbol español.











