España Domina a Argentina Antes de la Final
La Copa Mundial de la FIFA 2026 tendrá un desenlace de ensueño. España, campeona de la Eurocopa, y Argentina, vigente campeona del mundo y de la Copa América, protagonizarán una final que muchos consideran una auténtica Finalissima entre las dos mejores selecciones del planeta.
El partido, además, tiene un ingrediente adicional. Ambos equipos debían enfrentarse meses atrás en la Finalissima, un encuentro que finalmente fue cancelado por problemas de calendario. El destino terminó reservando ese choque para el escenario más grande posible: la final de una Copa del Mundo.
Aunque el historial general es muy parejo, los antecedentes recientes favorecen claramente a España, que llega con una ligera ventaja psicológica tras los últimos enfrentamientos entre ambas selecciones.
Un Historial Muy Parejo... con Recuerdos Dolorosos para Argentina
A lo largo de la historia, España y Argentina se han enfrentado en 14 ocasiones.
El balance refleja una rivalidad equilibrada: seis victorias para España, seis para Argentina y dos empates. Sin embargo, los encuentros más recientes han dejado una sensación distinta.
El antecedente más recordado es el amistoso disputado en Madrid en marzo de 2018, pocos meses antes del Mundial de Rusia.
Aquella noche, España firmó una actuación memorable y goleó 6-1 a Argentina, la derrota más amplia que ha sufrido la Albiceleste frente al conjunto español. Diego Costa, Thiago Alcántara, Iago Aspas y un espectacular triplete de Isco construyeron una exhibición histórica. El único gol argentino fue obra de Nicolás Otamendi.
La ausencia de Lionel Messi, quien no disputó ese encuentro por molestias físicas, no evitó que aquel resultado dejara una profunda huella en el entorno argentino. Incluso hoy sigue siendo recordado como uno de los amistosos más traumáticos para la Albiceleste en la última década.
Pero la historia también tiene memoria para Argentina.
Ocho años antes, en 2010, el conjunto sudamericano goleó 4-1 a España en el Estadio Monumental de Buenos Aires. Aquella noche marcaron Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, Carlos Tévez y Sergio Agüero, mientras que Fernando Llorente anotó el descuento para una selección española que llegaba como vigente campeona del mundo.
Un Solo Capítulo Mundialista
A pesar de tratarse de dos de las selecciones más importantes en la historia del futbol, únicamente se han enfrentado una vez en una Copa del Mundo.
Fue en el Mundial de Inglaterra 1966, durante la fase de grupos.
En Villa Park, Argentina se impuso 2-1 en un encuentro intenso que terminó siendo decisivo para que la Albiceleste avanzara a los cuartos de final.
Desde entonces, ambos equipos han construido buena parte de su historia por caminos separados, convirtiéndose en campeones del mundo sin volver a cruzarse en el torneo más importante del futbol.

España Llega en Mejor Momento
Más allá de los antecedentes, el presente parece favorecer a España.
El equipo de Luis de la Fuente ha ido creciendo conforme avanzó el torneo. Tras un debut complicado frente a Cabo Verde, La Roja encontró rápidamente su mejor versión y hoy presume una de las defensas más sólidas del campeonato, liderada por Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y un extraordinario Marc Cucurella, mientras Pedro Porro se ha convertido en un arma constante por la banda derecha gracias a su profundidad y despliegue físico.
En ataque, Mikel Oyarzabal atraviesa probablemente el mejor momento de su carrera internacional, respaldado por el equilibrio que aportan Rodri, Pedri y Mikel Merino, quienes han dominado el mediocampo durante buena parte del torneo.
Del otro lado estará una Argentina que sabe competir como pocas selecciones en este tipo de escenarios. El conjunto de Lionel Scaloni volvió a demostrar su fortaleza emocional durante la fase de eliminación directa, superando partidos de máxima exigencia frente a Cabo Verde, Egipto, Suiza e Inglaterra. Además, cuenta con el liderazgo de Lionel Messi, quien llega como máximo goleador del torneo junto a Kylian Mbappé y con la posibilidad de conquistar un histórico cuarto título mundial para la Albiceleste.
La final promete ser un choque de estilos. España intentará imponer su presión alta, la circulación rápida del balón y el dinamismo de sus jóvenes figuras. Argentina, en cambio, buscará controlar los momentos del partido, aprovechar la experiencia de sus referentes y confiar en el talento de Messi para marcar la diferencia.
Los antecedentes recientes favorecen a España, pero las finales rara vez entienden de historia.
El domingo, en el Estadio Nueva Jersey, ambos escribirán un nuevo capítulo de una rivalidad que llevaba décadas esperando el escenario perfecto.


















