El curioso reencuentro de Messi en el partido contra Islandia
La campeona del mundo, Argentina, cerró su preparación con una contundente victoria de 3-0 sobre Islandia en Auburn. Con goles de Valentín Barco, Lionel Messi y Thiago Almada, la selección dirigida por Lionel Scaloni extendió su racha a siete triunfos consecutivos. Sin embargo, más allá del resultado, el encuentro dejó una curiosa historia protagonizada por el capitán argentino.
Un saludo que sorprendió a Messi
Al finalizar el partido, durante el tradicional saludo entre jugadores, el número 22 de Islandia se acercó a Messi y le dijo: “Hola, jugaste con mi padre”. La frase tomó por sorpresa al astro argentino, quien en un principio no reconoció al jugador.
Se trataba de Daniel Gudjohnsen, hijo de Eidur Gudjohnsen, excompañero de Messi en el Barcelona. Ambos compartieron vestidor durante una de las etapas más exitosas en la historia del club catalán, cuando Messi comenzaba a consolidarse como la gran joya surgida de La Masia y Gudjohnsen era una pieza importante dentro del equipo blaugrana.
En conferencia de prensa, Messi reconoció que el momento lo sorprendió y explicó que apenas tenía recuerdos de Daniel cuando era niño.
“No lo recuerdo muy bien porque era un niño muy pequeño, pero sí recuerdo haberlo visto una vez cuando su padre lo llevó a uno de los entrenamientos en Barcelona”, comentó el capitán argentino.
De las juveniles de España al fútbol sueco
Daniel Gudjohnsen tiene 20 años y juega como delantero. Actualmente milita en el Malmö FF de Suecia, aunque gran parte de su formación futbolística la realizó en España. Durante su infancia pasó por las categorías juveniles del Barcelona y del Real Madrid antes de emprender una nueva etapa en el fútbol sueco. Además, habla español con fluidez, lo que hizo que la conversación con Messi se desarrollara de manera natural.
Nacido en Londres en 2006, durante la última temporada de su padre con el Chelsea, Daniel se trasladó poco después a Barcelona junto a su familia. Allí coincidió con los primeros años de la carrera de Messi en la élite. Como recordó el propio argentino, sus caminos se cruzaron cuando él era apenas un niño. Años después, el destino volvió a reunirlos, aunque en circunstancias muy distintas: ya no en brazos de su padre, sino como rival de uno de los futbolistas más grandes de la historia.



















