- Home >
- Fútbol >
- Copa Africana de Naciones >
- Las sanciones de la polémica Final de la AFCON no caen nada bien en Marruecos
Las sanciones de la polémica Final de la AFCON no caen nada bien en Marruecos
CAF sanciona a Marruecos y Senegal tras la polémica final de la CAN: medios y redes estallan
Las sanciones impuestas por la Confederación Africana de Fútbol (CAF) contra Senegal y Marruecos tras la final de la Copa Africana de Naciones 2025 han desatado críticas masivas en medios locales y redes sociales, que califican las medidas como “injustas” para los jugadores marroquíes, mientras la Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) guarda silencio.
La CAF desestimó el recurso de Marruecos para quitarle a Senegal el título, pero sancionó al seleccionador Pape Thiaw con cinco partidos por incitar a sus jugadores a abandonar el campo tras un polémico penalti en el añadido de la final en Rabat.
Entre las medidas destacadas:
- Achraf Hakimi: suspendido dos partidos por “comportamiento antideportivo”.
- Ismaël Sabari: tres partidos de suspensión y multa de 100.000 USD.
- FRMF: multada con 315.000 USD por invasión de la zona VAR, comportamiento de recogepelotas y uso de láseres por parte de los aficionados.
Los medios marroquíes cuestionan la severidad del veredicto. Medias24 lo calificó de “desproporcionado e injusto”, mientras Le360 destacó la aparente laxitud hacia Senegal frente a la dureza con Marruecos.
En redes, los aficionados marroquíes se mostraron indignados: “¿Cómo que sancionan y multan a Hakimi y Sabari, fueron ellos quienes abandonaron el estadio?”, criticaron varios usuarios.
El conflicto se originó cuando los jugadores senegaleses abandonaron momentáneamente el campo por protesta, generando tensión con la afición y requiriendo la intervención de seguridad. Finalmente, regresaron tras la mediación de Sadio Mané, y Senegal venció en la prórroga con un gol de Pape Gueye, tras la atajada de Edouard Mendy al penal “a lo Panenka” de Brahim Díaz.
El episodio dejó un clima de tensión total en redes sociales entre seguidores marroquíes y senegaleses, consolidando esta final como una de las más polémicas en la historia reciente de la CAN.






















