El Balón de Oro ha premiado desde 1956 a buena parte de los futbolistas más influyentes de cada generación, pero incluso algunas leyendas terminaron sus carreras sin levantar el trofeo. El palmarés oficial hasta 2025 confirma que Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Thierry Henry, Paolo Maldini, Gianluigi Buffon y Robert Lewandowski nunca fueron ganadores, pese a alcanzar el podio o protagonizar temporadas históricas.The Ballon d'Or has honored many of the most influential players of every generation since 1956, but even some all-time greats finished their careers without lifting the trophy. The official list of winners through 2025 confirms that Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Thierry Henry, Paolo Maldini, Gianluigi Buffon and Robert Lewandowski never won the award, despite reaching the podium or producing historic seasons.
Los grandes jugadores que nunca ganaron el Balón de Oro
Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Thierry Henry, Paolo Maldini, Gianluigi Buffon y Robert Lewandowski construyeron carreras extraordinarias y llegaron a estar entre los principales candidatos, pero nunca consiguieron levantar el Balón de Oro.
Antes de repasar a las grandes figuras que nunca ganaron el Balón de Oro, hay dos nombres que requieren una aclaración: Pelé y Diego Maradona. Durante la mayor parte de sus carreras no podían competir por el premio debido a sus antiguas reglas de elegibilidad. Hasta 1995, el Balón de Oro estaba reservado a futbolistas europeos, por lo que tanto el brasileño como el argentino quedaron excluidos por su nacionalidad. A partir de ese año, France Football abrió el galardón a jugadores de cualquier nacionalidad que actuaran en clubes europeos, y posteriormente amplió todavía más su alcance. Pelé y Maradona recibieron más adelante Balones de Oro honoríficos en reconocimiento a sus carreras, pero no forman parte del palmarés competitivo tradicional.
Por ese motivo, una comparación más directa debe centrarse en futbolistas que sí fueron elegibles para el Balón de Oro durante sus carreras y, pese a alcanzar el máximo nivel, nunca consiguieron ganarlo.
Xavi e Iniesta, símbolos de una era

Xavi Hernández es uno de los casos más llamativos. France Football registra que terminó tercero en tres ediciones consecutivas: 2009, 2010 y 2011. En ese período fue una pieza central tanto del Barcelona de Pep Guardiola como de la selección española que ganó la Euro 2008, el Mundial 2010 y posteriormente la Euro 2012.
Andrés Iniesta estuvo todavía más cerca. En el Balón de Oro de 2010 terminó segundo, por detrás de Lionel Messi y por delante de Xavi. Ese mismo año había marcado el gol que le dio a España su primer Mundial, en la final contra Países Bajos. Pese a su enorme palmarés con Barcelona y la selección, nunca ganó el premio.
Henry, Maldini y Buffon también rozaron el trofeo

Thierry Henry fue segundo en 2003. El delantero del Arsenal recibió 128 puntos y quedó detrás de Pavel Nedvěd, que obtuvo 190. El francés fue campeón del mundo en 1998, de Europa en 2000 y se convirtió en una de las grandes figuras de la Premier League, pero el Balón de Oro nunca llegó.
Paolo Maldini representa otro caso extraordinario. France Football registra dos apariciones suyas en el podio, ambas en el tercer puesto: 1994 y 2003. El histórico defensor del AC Milan ganó cinco veces la Copa de Europa/Champions League y construyó una carrera de más de dos décadas en la élite.
Gianluigi Buffon fue segundo en 2006, el año en que Italia conquistó el Mundial. El ganador fue su compañero Fabio Cannavaro. Buffon había sido elegido mejor arquero de aquel Mundial y estuvo cerca de convertirse en apenas el segundo guardameta en ganar el premio después de Lev Yashin.
El caso especial de Robert Lewandowski

Robert Lewandowski ocupa un lugar particular en esta historia. En 2019-20 ganó el triplete con Bayern Munich y fue máximo goleador de la Champions League con 15 tantos, pero el Balón de Oro de 2020 no se entregó.
Un año después, Lewandowski rompió el récord de goles en una temporada de Bundesliga con 41 y terminó segundo en el Balón de Oro 2021, detrás de Messi. Su caso quedó así como uno de los ejemplos más significativos de una carrera extraordinaria sin el principal premio individual del fútbol.











