Cómo la guerra de los Lakers salpica a LeBron James
La tormenta que sacude a los Los Angeles Lakers ya no es solo un drama interno. El conflicto entre los herederos de Jerry Buss ha terminado por salpicar directamente a LeBron James, quien quedó en medio de una batalla de poder que expone las grietas de una de las franquicias más icónicas de la NBA.
La organización de los Los Angeles Lakers atraviesa uno de los momentos más turbulentos de su historia moderna. Lo que durante décadas fue un símbolo de estabilidad y grandeza, hoy se ve atrapado en una guerra de poder entre los herederos del legendario Jerry Buss, una pelea que ha terminado por arrastrar a la figura más importante del equipo: LeBron James.
Un reciente informe periodístico destapó tensiones profundas entre Jeanie Buss, gobernadora de la franquicia, y distintos sectores de la familia, revelando que la estrella del equipo y su agencia, Klutch Sports, se convirtieron en parte del conflicto. Para muchos, el nombre de LeBron fue utilizado como un arma dentro de una batalla que va mucho más allá del baloncesto.
La grieta entre Jeanie Buss y LeBron
Según diversas fuentes, Jeanie Buss habría comenzado a distanciarse de LeBron James con el paso de los años, en especial después de decisiones deportivas fallidas como el traspaso por Russell Westbrook. Desde su perspectiva, la influencia del jugador y de Klutch Sports habría condicionado algunas de las decisiones más delicadas de la franquicia, generando frustración interna.
El problema no es menor: LeBron llegó en 2018 como el gran salvador de los Lakers y cumplió con un título en 2020, pero también trajo consigo un enorme poder dentro de la estructura deportiva. Para una organización acostumbrada a estar por encima de cualquier jugador, esa dinámica resultó incómoda, especialmente cuando los resultados dejaron de acompañar.
Las tensiones se agravaron cuando, según versiones, Jeanie habría considerado incluso la posibilidad de traspasar a LeBron en 2022. A eso se sumó el malestar por la llegada de Bronny James al equipo en 2024, una decisión que muchos interpretaron como un gesto hacia la estrella más que como una apuesta deportiva.
La familia Buss y un imperio en crisis
Mientras LeBron James quedaba en el centro del ruido mediático, el verdadero trasfondo es una ruptura casi irreversible dentro de la familia Buss. Tras la muerte de Jerry Buss en 2013, la convivencia entre sus hijos se volvió cada vez más conflictiva, hasta desembocar en una lucha abierta por el control de la franquicia.
La reciente venta parcial de los Lakers a Mark Walter, magnate que también dirige a los Los Angeles Dodgers, marcó un punto de inflexión. Aunque la operación se realizó con el aval de Jeanie Buss, varios de sus hermanos consideran que la franquicia podría haber alcanzado una valoración aún mayor y cuestionan la manera en que se manejó el proceso.
En medio de ese escenario, LeBron se convirtió en un símbolo perfecto para canalizar reproches. Para unos, representa la era moderna de los Lakers; para otros, el ejemplo de cómo la franquicia perdió parte de su identidad al ceder demasiado poder a una superestrella.
Un futuro lleno de incertidumbre
Hoy, LeBron James sigue siendo el rostro de los Los Angeles Lakers, pero su relación con la dirigencia ya no parece tan sólida como antes. La llegada de nuevas figuras y los cambios en el equilibrio de poder dentro del equipo, sumados a la venta a Mark Walter, abren interrogantes sobre cuánto tiempo más durará este matrimonio.












