¿Por qué se juega NBA en Navidad? Este es el motivo
Lejos de ser una casualidad, los partidos de la NBA el 25 de diciembre responden a una tradición histórica, una estrategia televisiva y una identidad que la liga ha sabido proteger durante décadas.
Una tradición que nació con la liga moderna
La NBA convirtió la Navidad en una fecha propia mucho antes de que el marketing deportivo fuera una ciencia exacta. El primer partido disputado un 25 de diciembre se jugó en 1947, cuando los New York Knicks vencieron a los Providence Steamrollers, sentando un precedente que se mantiene casi intacto hasta hoy. Desde entonces, el calendario de la liga —que se desarrolla entre otoño e inicios del verano— permitió integrar la jornada navideña como una cita fija.
Salvo la temporada 1998-99, afectada por un paro laboral que retrasó el inicio del campeonato, la NBA nunca ha renunciado a esta fecha. Ni siquiera la pandemia de 2020 logró romper la costumbre. Para la liga, jugar en Navidad no es un lujo: es una declaración de identidad.
El 25 de diciembre como vitrina global
Con el paso del tiempo, la Navidad se transformó en una vitrina estratégica. Mientras otros deportes estadounidenses reducen su actividad ese día, la NBA apostó por convertirse en el espectáculo central. Incluso ante la competencia reciente de la NFL y algunas transmisiones vía streaming, el basquetbol sigue dominando el rating navideño.
Desde 2008, la liga programa cinco partidos el 25 de diciembre, seleccionando a sus franquicias más atractivas y a sus mayores estrellas. Campeones recientes como el Oklahoma City Thunder, históricos como Los Angeles Lakers o mercados fuertes como los New York Knicks suelen aparecer en escena, acompañados por figuras generacionales.
Estrellas, narrativa y espectáculo
El atractivo no se limita al calendario: la NBA construye historias. Duelo de campeones, posibles cruces de playoffs o enfrentamientos entre superestrellas convierten la jornada en un evento global. En años recientes, choques como Thunder vs. San Antonio Spurs con Victor Wembanyama, o Houston Rockets vs. Los Angeles Lakers con LeBron James y Kevin Durant, refuerzan esa narrativa.
Además, la liga suele premiar al campeón vigente con un partido navideño, una práctica consolidada desde los años 90 bajo la gestión del excomisionado David Stern. Es una forma simbólica de “mostrar la corona” ante el mundo.
Más que partidos: una identidad cultural
En casi ocho décadas, la NBA se apropió del 25 de diciembre como ninguna otra liga. De las 30 franquicias actuales, prácticamente todas han jugado en Navidad al menos una vez, con contadas excepciones. Equipos como los Philadelphia 76ers, Golden State Warriors o Phoenix Suns repiten presencia por su peso histórico y atractivo mediático.











