Iker Casillas se recupera de un infarto

Reuters

Catalina Uribe

El mundo del fútbol se vio sacudido por la noticia del infarto al miocardio que sufrió el miércoles pasado el portero español Iker Casillas.

Lo más impactante de lo sucedido es el hecho de que se trata de un deportista de alto rendimiento que precisamente se encontraba entrenando cuando se sintió mal, por lo cual el Porto tuvo que interrumpir la sesión en el Centro de Entrenamientos y Formación Deportiva PortoGaia para atender la emergencia. Para completar, el guardameta no tenía factores de riesgo cardiovasculares ni historia familiar de enfermedad cardíaca en edades tempranas, por lo que nadie se imaginó que esto pudiera pasarle.

Afortunadamente, esta situación fue manejada de manera oportuna, por lo que no sólo salvaron la vida de Iker, sino que evitaron mayores consecuencias en su salud. El tratamiento incluyó un cateterismo y una estancia en cuidados intensivos hasta el viernes. Y la evolución ha sido tan favorable que fue dado de alta 5 días después del incidente.

Pero, más allá de lo estrictamente médico, lo que este suceso nos deja es que si un atleta es un verdadero ejemplo, el mundo se volcará a mostrarle el inmenso cariño y admiración que le tienen, como quedó demostrado en este caso, pues no sólo personalidades del deporte le expresaron su apoyo, sino que celebridades de otros ámbitos y los aficionados hicieron lo propio. Así mismo, sus compañeros en el Porto y su ex club, el Real Madrid, lo homenajearon antes de sus encuentros locales ante Desportivo das Aves y Villarreal, respectivamente. 

Finalmente, quiero aprovechar este espacio para expresarle mi apoyo a Iker Casillas y espero que su recuperación siga siendo un éxito. Y cierro citando sus propias palabras a la salida del Hospital, tan oportunas en un momento como este: "No sé qué será del futuro, lo más importante era estar aquí".