Jugador del Deportivo Cali fue víctima de atentado

Reuters

Catalina Uribe

La violencia siempre es condenable, pues nada, absolutamente nada, justifica agredir a otro ser humano. 

Un caso lamentable sucedió recientemente en Colombia, cuando el defensa del Deportivo Cali Juan Sebastián Quintero fue víctima de un atentado en el que al parecer dos "hinchas", y lo pongo entre comillas porque estos personajes le hacen mucho mal al fútbol, intentaron herirlo con arma de fuego. 

Todo sucedió en la noche del domingo, cuando el jugador salía en su vehículo del estadio del club, ubicado en el corregimiento de Palmaseca, en jurisdicción del municipio de Palmira, en donde se disputó el encuentro entre su equipo y el Deportivo Pasto, que terminó 1-0 a favor del local.  Pero dicho resultado no fue suficiente para que los Azucareros se clasificaron a las siguiente fase del torneo colombiano.

Los perpetradores, que al parecer iban en motocicleta, le pidieron a Quintero que se detuviera, y luego procedieron a disparar a la puerta izquierda del automóvil para después huir. Por fortuna, el jugador, que iba con su hermano menor, salió ileso del incidente.

Aunque no se haya comprobado que el hecho esté relacionado con la eliminación del Cali de los cuartos de final del Torneo Finalización 2018, es lamentable que los resultados del fútbol sean tomados como "justificación" para atentar contra la vida de alguien.

Por eso, aprovecho este espacio para condenar rotundamente lo ocurrido y espero que se aclare pronto este caso. Además, nadie puede ocultarse tras una camiseta y ni escudarse "barras bravas" para agredir a otros, mucho menos porque no les gustó el resultado de un partido.