De Mariano Rivera a la IA: el fin de una leyenda en las Grandes Ligas
La sabermetría y la inteligencia artificial han transformado la manera en que los equipos administran sus bullpens, dejando atrás la era de los cerradores exclusivos del noveno inning.
Durante décadas, el cerrador fue una de las figuras más emblemáticas del béisbol de las Grandes Ligas. Nombres como Mariano Rivera, Trevor Hoffman, Billy Wagner y Francisco Rodríguez hicieron historia al convertirse en especialistas del noveno inning, entrando al terreno con canciones icónicas y la misión de asegurar los últimos tres outs del juego.
Sin embargo, la evolución de la analítica ha cambiado por completo ese modelo. Las organizaciones ya no reservan necesariamente a su mejor relevista para el último episodio, sino que utilizan métricas avanzadas para identificar el momento de mayor presión dentro del partido. En muchas ocasiones, ese escenario llega en la séptima u octava entrada, cuando el corazón del lineup rival se presenta al bate.
El cambio también se refleja en los números. En la temporada 2026, más de 200 lanzadores diferentes ya han conseguido al menos un salvamento, una cifra que evidencia cómo la responsabilidad de cerrar partidos se distribuye entre varios brazos en lugar de recaer sobre un solo especialista.
Además del análisis estadístico, los equipos consideran factores económicos. Invertir grandes contratos en un relevista que lanzará alrededor de 60 innings por temporada ha dejado de ser una prioridad para muchas franquicias, que prefieren construir bullpens más profundos y versátiles.
Aun así, los grandes cerradores no han desaparecido. Relevistas como Jhoan Durán, Mason Miller y el veterano Aroldis Chapman continúan demostrando que un especialista puede marcar diferencias en los momentos decisivos. Sin embargo, ahora representan la excepción en una liga donde la flexibilidad y los datos tienen cada vez mayor influencia.
La evolución ha hecho más eficientes a los equipos, pero también ha cambiado una de las tradiciones más memorables del béisbol: la entrada triunfal del cerrador para proteger la ventaja en el noveno inning.











