El Inter Miami de Lionel Messi ya es el club más valioso de la MLS
No es solo fútbol, es impacto global. El fenómeno Messi ya no se mide solo en goles: ahora lidera también el ranking financiero de la MLS.
El efecto Messi cambia el mapa
El Inter Miami CF ya no solo compite en el campo: ahora domina en el plano financiero. El club de Florida se convirtió en la franquicia más valiosa de la Major League Soccer al inicio de la temporada 2026, alcanzando una valoración de 1.450 millones de dólares.
La cifra representa un crecimiento del 22 % respecto al año anterior y le permite superar a Los Angeles FC, que había liderado el ranking durante los últimos cuatro años.
Un salto que no es casualidad
El ascenso económico del club no se explica únicamente por resultados deportivos, aunque el título de la MLS en 2025 marcó un antes y un después. La llegada de Lionel Messi, acompañada por figuras como Sergio Busquets y Luis Suárez, disparó la proyección global de la franquicia.
El liderazgo institucional de David Beckham como presidente también ha sido clave en la consolidación de la marca, que hoy trasciende el mercado estadounidense.
El club que más crece en la liga
Inter Miami no solo lidera el ranking, sino que además protagoniza uno de los crecimientos más fuertes de la liga. Su salto supera el incremento registrado por LAFC, cuya valoración actual ronda los 1.400 millones de dólares.
Detrás de ambos aparecen históricos como Los Angeles Galaxy, Atlanta United y New York City FC, aunque ninguno ha logrado replicar el impulso económico que generó la revolución mediática en Florida.
La MLS, en plena expansión
El promedio de valoración de las 30 franquicias de la MLS continúa en ascenso, reflejando una liga cada vez más consolidada en el mercado norteamericano. Sin embargo, la distancia entre los clubes líderes y el resto comienza a ampliarse.
Inter Miami encarna esa nueva élite económica. Fundado en 2018 y debutante en 2020, el club ha pasado en pocos años de proyecto emergente a referencia absoluta del fútbol en Estados Unidos.
Con Messi como emblema, el sorpaso ya no es solo simbólico. Es estructural.











