El Olympique de Marseille cayó 1-0 frente al Stade Rennais en el Roazhon Park y encadenó su tercera derrota consecutiva en la Ligue 1, una racha negativa que el club no sufría desde marzo de 2025.
Marseille entra en crisis: tres derrotas consecutivas en Ligue 1
El inicio de temporada comienza a encender las alarmas en Marsella.
Lo preocupante para el equipo de Bruno Genesio no es únicamente haber perdido tres partidos.
Es la manera.
El OM compite, genera oportunidades y por momentos juega mejor que su rival, pero los errores defensivos y, sobre todo, la falta de contundencia frente a la portería están convirtiendo partidos igualados en derrotas.
Tres derrotas consecutivas para el Marseille
La mala racha comenzó frente al AS Monaco, que derrotó 2-0 al conjunto marsellés.
Después llegó uno de los golpes más dolorosos.
Marseille regresó al Vélodrome buscando reaccionar, pero terminó cayendo 3-2 frente al Paris FC en un partido marcado nuevamente por errores que terminaron castigando al equipo de Genesio.
El entrenador fue especialmente crítico después de aquel encuentro y reconoció que su equipo había cometido demasiados errores graves. El resultado dejó al OM con dos derrotas en sus primeras tres jornadas y convirtió la visita a Rennes en un partido de enorme importancia.
La reacción futbolística apareció.
El resultado, no.
Ante Rennes, el Marseille controló buena parte del primer tiempo y generó las oportunidades más claras. Igor Paixão, Timothy Weah y Pierre-Emile Højbjerg tuvieron opciones para romper el empate, pero Brice Samba y la falta de puntería mantuvieron el marcador en cero.
La historia se repitió después del descanso.
Amine Harit obligó nuevamente a intervenir a Samba, mientras Angel Gomes desperdició el rebote.
Dos minutos después, Adrien Thomasson marcó para Rennes.
Otra oportunidad desperdiciada. Otro error castigado. Otra derrota.
Una racha que no ocurría desde 2025
Hay que regresar hasta marzo de 2025 para encontrar la última ocasión en la que el Marseille perdió tres encuentros consecutivos en la Ligue 1.
Aquella serie comenzó en la jornada 25 con una derrota 0-1 frente al Lens en el Vélodrome.
Una semana después llegó Le Classique.
El Paris Saint-Germain derrotó 3-1 al OM en el Parc des Princes, con goles de Ousmane Dembélé, Nuno Mendes y un autogol de Pol Lirola. Amine Gouiri marcó el único tanto marsellés.
La tercera derrota llegó en la jornada 27.
Reims, que llevaba 15 partidos sin ganar en la Ligue 1, sorprendió al Marseille y se impuso 3-1.
Dieciocho meses después, el fantasma de aquellas tres derrotas consecutivas vuelve a aparecer.
Ahora los verdugos son Monaco, Paris FC y Rennes.

El Marseille juega, pero no marca
La derrota en Rennes refleja probablemente mejor que ninguna otra el problema actual del equipo.
El OM no fue ampliamente superado.
Todo lo contrario.
Durante buena parte del encuentro tuvo la iniciativa y generó situaciones suficientes para adelantarse. Incluso después del 1-0 continuó encontrando espacios y Paixão estuvo muy cerca del empate con un cabezazo desviado que terminó golpeando el travesaño.
Pero el futbol no premia las intenciones.
Marseille volvió a marcharse sin marcar y, cuando no aprovecha sus momentos, su defensa tampoco está ofreciendo el margen de error necesario para sobrevivir.
Frente a Rennes, una aparición de Thomasson dentro del área fue suficiente para decidir 90 minutos.
Ahí está buena parte del problema de Genesio.
Su equipo puede jugar bien durante 50 o 60 minutos, pero un error defensivo o una ocasión desperdiciada cambia completamente los partidos.
Y ahora viene Le Classique
El calendario tampoco ofrece demasiado tiempo para corregir.
El próximo compromiso del Marseille en la Ligue 1 será nada menos que frente al Paris Saint-Germain el 20 de septiembre en el Vélodrome.
Un partido que siempre significa mucho más que tres puntos, pero que esta vez llega en un momento especialmente delicado.
El OM tendrá que encontrar rápidamente la contundencia que le ha faltado durante estas primeras jornadas y reducir unos errores defensivos que están costando demasiado.
Porque el futbol del equipo de Bruno Genesio quizá no sea tan malo como indican los resultados.
Los resultados, sin embargo, ya comienzan a ser preocupantes.
Tres derrotas consecutivas.
Algo que no ocurría desde marzo de 2025.
Y Le Classique esperando a la vuelta de la esquina.





















