Sergio Ramos acelera su ofensiva para comprar el Sevilla
Sergio Ramos ha pasado de la intención a los hechos. El excapitán aprieta el paso y prepara movimientos clave que pueden marcar el futuro del Sevilla.
Ramos pisa el acelerador
Tal y como viene informando AS, Sergio Ramos no está dispuesto a dilatar más su intento de hacerse con el Sevilla. En los próximos días, el camero tiene previstas varias reuniones junto a su abogado, Julio Senn, con los principales accionistas del club y figuras influyentes dentro del proceso de venta.
El objetivo es claro: comprobar si existe margen real para alcanzar un acuerdo antes de que la situación institucional y deportiva continúe deteriorándose.
Reuniones clave en el proceso
Uno de los nombres propios en este escenario es Alberto Pérez Solano, secretario del Consejo y mano derecha de José María del Nido Carrasco. Ramos tiene previsto sentarse con él en uno de los encuentros más relevantes de esta fase inicial.
Estas conversaciones servirán para fijar las bases de una posible operación y medir hasta dónde está dispuesto a ceder cada bando.

Una oferta global de 400 millones
Respaldado por varios inversores de peso, Sergio Ramos mantiene sobre la mesa una propuesta global cercana a los 400 millones de euros, una cifra que incluye la deuda del club. Precisamente ese pasivo es uno de los grandes puntos a aclarar antes de determinar el precio final por acción.
En este contexto, la oferta de una empresa estadounidense —cuyo nombre no ha trascendido— ha quedado prácticamente descartada tras analizar en detalle las cuentas del Sevilla.
La distancia en el precio por acción
Los accionistas ya asumen que los 3.500 euros por acción que se manejaban inicialmente no son realistas y ahora sitúan el precio en torno a los 3.000 euros. A esa cifra todavía no ha llegado Ramos, lo que mantiene abierta la brecha entre las partes.
Las reuniones de esta semana serán determinantes: o el exjugador del Real Madrid se acerca a las pretensiones de los propietarios, o son los propios accionistas quienes flexibilizan su postura ante una deriva que muchos consideran cada vez más autodestructiva para el club.
Con las negociaciones a punto de intensificarse, el futuro accionarial del Sevilla entra en una etapa crítica. La ambición de Sergio Ramos está clara; ahora, todo dependerá de si las voluntades consiguen alinearse para convertirla en realidad.












