El Real Madrid pierde la paciencia con Arbeloa y Unai Emery gana fuerza
El relevo en el banquillo no ha cambiado el rumbo del Real Madrid y en el club ya analizan alternativas de peso para liderar el próximo proyecto.
Arbeloa no logra cambiar la dinámica
El Real Madrid vive uno de los momentos más delicados de la temporada y el cambio de entrenador, lejos de ser una solución inmediata, ha profundizado la crisis. En menos de un mes bajo el mando de Álvaro Arbeloa, el conjunto blanco quedó eliminado de la Copa y comprometió seriamente su futuro en la Champions League, encendiendo las alarmas en el Santiago Bernabéu.
La irregularidad ha marcado esta etapa. Hubo un ligero respiro con la victoria ante el Villarreal, pero la actuación frente al Benfica dejó una de las imágenes más pobres del curso, con un equipo superado en todas las líneas y sin capacidad de reacción.
Un vestuario sin respuesta
Más allá de los resultados, la sensación interna es preocupante. El mensaje de Arbeloa no termina de calar y el equipo no ha mostrado señales claras de mejora. Incluso dentro del vestuario empieza a percibirse que el técnico se ve superado por el contexto y que su llegada no ha funcionado como el revulsivo que se esperaba.
El respaldo institucional se ha ido debilitando y en el club ya se asume que su continuidad tiene poco recorrido si no hay un cambio drástico en el corto plazo.
Unai Emery entra con fuerza en escena
Según el comunicador Ramón Álvarez de Mon, la directiva blanca ya ha comenzado a mover ficha. El nombre de Unai Emery, actual entrenador del Aston Villa, ha ganado peso hasta convertirse en una de las opciones más sólidas para encabezar un nuevo proyecto deportivo.
La información va más allá y apunta a que ya se habrían producido contactos preliminares para conocer la disposición del técnico, que tiene contrato con el club inglés hasta 2029 y atraviesa un gran momento en la Premier League.
Plan a futuro y postura del club
A día de hoy, Unai Emery aparece mejor posicionado que otros nombres recurrentes como Jürgen Klopp o Zinedine Zidane, aunque el Real Madrid contemplaría cualquier cambio una vez finalice la temporada. La idea es asumir el curso como prácticamente perdido, salvo un giro inesperado liderado por los propios futbolistas.
El técnico vasco no cuenta con una cláusula de salida específica, pero en el fútbol inglés es habitual negociar este tipo de operaciones, generalmente por cifras elevadas. No es un escenario desconocido para el Aston Villa, que en su día pagó alrededor de seis millones de euros al Villarreal para fichar a Emery a mitad de temporada.
Por ahora, Florentino Pérez descarta nuevos movimientos inmediatos: no habrá otro cambio en el banquillo tras la destitución de Xabi Alonso, ni refuerzos en el mercado de enero. Todo está enfocado al próximo curso, aunque el guion podría alterarse si los resultados siguen acumulando episodios difíciles de sostener.











