La revancha de Julen Lopetegui en la Copa Mundial de la FIFA 2026
El entrenador de Qatar vuelve al magno evento, en el cual no pudo dirigir a España en Rusia 2018 por un abrupto despido.
Julen Lopetegui por fin tendrá este 2026 su noche mundialista, al frente de la selección de Qatar, en un regreso al gran escaparate del fútbol que parecía condenado a quedarse en la dolorosa anécdota de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018. El técnico vasco, apartado en la víspera del aquel certamen tras anunciarse su fichaje por el Real Madrid, vuelve ahora a una Copa del Mundo con la oportunidad de dirigir su primer partido en esta competición, más de ocho años después de aquel terremoto deportivo y mediático que marcó su carrera.
DEL SORPRESIVO DESPIDO A UNA NUEVA OPORTUNIDAD
El punto de partida de esta historia se sitúa el 13 de junio de 2018, cuando la Federación Española decidió destituirlo a solo horas del debut en el Mundial de Rusia. Desde ese día hasta su primer encuentro mundialista con Qatar en 2026 habrán pasado aproximadamente 2 MIL 921 días, un periodo en el que Lopetegui ha transitado por clubes de élite, procesos de exigencia máxima y una constante revalidación de su perfil como entrenador de primer nivel.
Lejos de quedar en el olvido, aquel episodio se convirtió en un punto de inflexión. Su regreso a un Mundial representa no solo una revancha profesional, sino también la confirmación de una trayectoria que sobrevivió a uno de los episodios más polémicos del fútbol español reciente.
¿EL CIERRE DE UN CICLO?
En su estreno mundialista con Qatar, Lopetegui afronta un reto distinto al que dejó atrás en 2018. Ya no se trata de una generación favorita al título, sino de un proyecto en crecimiento que busca competir con orden y ambición. Su primer partido está previsto dentro de la fase inicial del torneo, en los primeros días de competición de la Copa del Mundo 2026.
El silbatazo inicial no solo marcará el inicio de Qatar en el campeonato, sino también el cierre simbólico de una espera de casi una década para Lopetegui. Un técnico que estuvo a minutos de debutar en Rusia y que ahora, 2.921 días después, finalmente podrá vivir desde el banquillo la experiencia que el fútbol le arrebató en 2018.















