Inglaterra Sabe Sufrir y Regresa a Semifinales: ¿It’s Coming Home?
Inglaterra volvió a demostrar que para avanzar en una Copa Mundial de la FIFA no siempre basta con jugar bien: también hay que saber sufrir. Los Three Lions derrotaron 2-1 a Noruega en tiempos extra, en un dramático partido disputado en Miami, y regresaron a las semifinales de un Mundial después de su participación en Rusia 2018.
El gran protagonista fue Jude Bellingham, autor de los dos goles ingleses. El mediocampista apareció cuando su selección más lo necesitaba, primero para empatar el encuentro antes del descanso y después para aprovechar un rebote de Ørjan Nyland durante el tiempo extra.
Noruega Hizo Sufrir a los Three Lions
El partido comenzó con una Inglaterra dominante en la posesión, pero incapaz de encontrar espacios frente al orden defensivo de Noruega. Los vikingos esperaron con paciencia y golpearon al minuto 35, cuando Andreas Schjelderup sacó un potente disparo que superó a Jordan Pickford.
El gol cambió el desarrollo del encuentro. Noruega comenzó a sentirse cómoda en las transiciones y estuvo cerca de ampliar la ventaja, especialmente con las apariciones de Alexander Sørloth y Erling Braut Haaland.
Sin embargo, cuando parecía que los noruegos se marcharían al descanso por delante, apareció Bellingham. El futbolista inglés construyó una gran acción individual y definió cruzado ante Nyland para colocar el 1-1.
Durante la segunda mitad, el conjunto dirigido por Thomas Tuchel sufrió. Kristoffer Ajer estrelló un cabezazo en el travesaño, mientras que el VAR anuló un gol de Torbjørn Heggem por una falta previa de Haaland. Inglaterra resistió, defendió con orden y logró llevar el partido al tiempo extra.
Bellingham Vuelve a Aparecer
La diferencia volvió a marcarla Jude Bellingham. Al minuto 93, Nyland dejó un rebote dentro del área y el mediocampista inglés reaccionó antes que todos para empujar el balón y completar su doblete.
Noruega no bajó los brazos. Patrick Berg y Oscar Bobb buscaron el empate, mientras Nyland evitó el tercer gol con una doble atajada ante Djed Spence y Bukayo Saka. Sin embargo, el conjunto dirigido por Ståle Solbakken ya no encontró la anotación que necesitaba.
Inglaterra está nuevamente entre las cuatro mejores selecciones del mundo. No brilló durante todo el partido, pero resistió, respondió a la adversidad y encontró en Bellingham al héroe que necesitaba.
Los Three Lions esperan ahora al ganador del duelo entre Argentina y Suiza. La pregunta vuelve a recorrer las gradas y las calles inglesas: ¿It’s Coming Home?
















