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El secreto del vendaje de Lamine Yamal: PlayStation, Benzema y una promesa mundialista
La estrella del Barcelona reveló que su característico vendaje nació tras un accidente jugando PlayStation y que decidió mantenerlo como homenaje a Karim Benzema. Además, hizo una curiosa promesa si España conquista el Mundial 2026
A sus 18 años, Lamine Yamal sigue acumulando admiradores dentro y fuera de los terrenos de juego. La joya del FC Barcelona, actualmente concentrada con la Selección de España para disputar el Mundial 2026, finalmente aclaró uno de los misterios que más curiosidad generaban entre los aficionados: el motivo por el que siempre juega con un vendaje en la mano.
En una entrevista publicada en su canal de YouTube, el atacante explicó que todo comenzó de manera accidental durante una partida de PlayStation. “Jugando a la PlayStation, le pegué a la tele y me reventé los dedos; se me hincharon muchísimo”, confesó entre risas.
Sin embargo, cuando la lesión dejó de ser un problema, Yamal decidió conservar el vendaje por una razón muy especial. El internacional español admitió que le gustaba la estética que proyectaba y que le recordaba a Karim Benzema, uno de los delanteros que más ha admirado. La broma entre sus amigos sobre el mítico “KB9” terminó convirtiéndose en una costumbre que hoy forma parte de su imagen.
Más allá de la anécdota, Yamal también dejó una promesa que ha generado revuelo entre los seguidores de la Roja. El extremo aseguró que, si España conquista la Copa del Mundo de 2026, se dejará crecer la barba y el bigote durante tres semanas y además regalará 100 auriculares Beats. Mientras tanto, el seleccionador Luis de la Fuente tranquilizó a la afición al confirmar que tanto Yamal como Nico Williams estarán disponibles para el inicio del torneo.
Además, el joven fenómeno mostró una notable madurez al recordar el Balón de Oro 2025, asegurando que perder frente a Ousmane Dembélé le ayudó a crecer personal y profesionalmente. Para Yamal, todavía no era el momento de conquistar el premio individual más prestigioso del fútbol, una reflexión que confirma la serenidad con la que afronta un futuro que parece no tener límites.













