El país que desapareció del Mundial
Eritrea renunció a las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026, pero detrás de su ausencia hay una historia mucho más profunda: una juventud atrapada entre la represión, el servicio militar indefinido y la búsqueda desesperada de libertad.
La ausencia de Eritrea en las Eliminatorias de la Copa del Mundo 2026 pasó prácticamente desapercibida en medio del espectáculo del fútbol mundial. Sin embargo, detrás de esa decisión se esconde una de las historias más impactantes del deporte internacional.
La federación eritrea decidió retirar a su selección nacional del proceso clasificatorio, provocando la cancelación de todos sus encuentros. El motivo trasciende lo deportivo: durante años, numerosos futbolistas aprovecharon los viajes internacionales para solicitar asilo y no regresar al país africano.
Eritrea es considerada por muchos analistas como una de las dictaduras más cerradas del mundo. Sin elecciones nacionales desde 1993, con un servicio militar obligatorio e indefinido y severas restricciones a las libertades individuales, miles de jóvenes buscan abandonar el país cada año.
El escritor Fernando Lacasa aborda esta realidad en su novela Huir de Eritrea, donde retrata la vida de una generación atrapada entre permanecer bajo un sistema represivo o arriesgarlo todo para escapar.
“Quedarse es someterse a una disciplina que los convierte en esclavos; marcharse es arriesgar la vida”, resume el autor.
En muchos países, representar a la selección nacional es un sueño. En Eritrea, viajar con el equipo puede significar una oportunidad única para alcanzar la libertad. Por ello, las autoridades han visto en las competiciones internacionales un riesgo.
Mientras el Mundial 2026 reúne a las naciones del planeta, Eritrea permanece ausente. No hay himno, ni bandera, ni once inicial. Su historia recuerda que, detrás del fútbol, también existen realidades humanas que van mucho más allá del deporte.










