Los técnicos africanos mandan en la AFCON 2025
Egipto vuelve a soñar con la gloria continental. La historia pesa, la presión también, pero la ambición por una nueva estrella no se negocia.
Toda la emoción de la AFCON 2025 se vive en exclusiva por beIN Sports.
Un hito sin precedentes en la Copa Africana
La AFCON 2025 ha alcanzado un punto histórico. Por primera vez en la historia del torneo, los cuatro semifinalistas están dirigidos por entrenadores africanos, asegurando que el campeón volverá a ser guiado por un técnico local. Será la cuarta edición consecutiva en la que un estratega africano levante el trofeo, una señal clara del cambio estructural en el fútbol del continente.
Este escenario no es casualidad. Refleja una evolución sostenida en la confianza, preparación y liderazgo de los entrenadores africanos, que ya no solo compiten, sino que definen el rumbo del torneo desde los banquillos.
Una tendencia que se consolidó con títulos
El patrón se viene construyendo desde hace años. Djamel Belmadi llevó a Argelia al título en 2019, Aliou Cissé hizo historia con Senegal en 2021 y Émerse Faé coronó a Costa de Marfil en 2023. Tres campeones consecutivos con un denominador común: conocimiento del entorno, liderazgo cercano y lectura precisa del contexto africano.
Ahora, técnicos como Walid Regragui (Marruecos), Hossam Hassan (Egipto), Pape Thiaw (Senegal) y Eric Chelle, al frente de Nigeria, tienen la oportunidad de prolongar esa hegemonía y reforzar la idea de que el éxito pasa por entender el ADN del fútbol africano.
Las cicatrices recientes como motor
La AFCON 2023 en Costa de Marfil dejó una huella profunda. Egipto no ganó ningún partido: tres empates en fase de grupos y una eliminación por penales ante la RD Congo en octavos. Ese golpe llegó poco después de la final perdida en 2021 ante Senegal, reforzando la sensación de oportunidad desperdiciada.
Ahora, el objetivo es reescribir esa historia. El mensaje interno es de resiliencia y aprendizaje. Marruecos 2025 representa una nueva oportunidad para transformar las cicatrices en impulso competitivo.
Liderazgo, experiencia y peso histórico
Aunque el discurso sea colectivo, hay figuras que marcan el camino. El capitán Mohamed Salah lidera dentro y fuera del campo. Con tres goles y una asistencia en el torneo, su influencia va más allá de las estadísticas: marca estándares en los entrenamientos y aporta calma en los momentos decisivos.
A sus 33 años, y tras dos finales perdidas con Egipto, Salah carga con una ambición pendiente. Ha ganado todo a nivel de clubes, pero la gloria continental con su selección sigue siendo su gran deuda personal. A su lado, nombres como Omar Marmoush potencian el frente ofensivo, mientras que en defensa Yasser Ibrahim aporta jerarquía, liderazgo y amenaza en jugadas a balón parado.
Egipto llega a los cuartos de final con el peso de su historia sobre los hombros, pero también con convicción. La octava estrella no será sencilla, nunca lo es en la AFCON. Pero si experiencia, carácter y memoria competitiva siguen marcando diferencias, los Faraones continúan firmemente en la pelea.












