Maldini Revela Qué Tan Cerca Estuvo Guardiola de Dirigir a Italia
Paolo Maldini rompió el silencio sobre una de las etapas más cortas y turbulentas de su carrera fuera de las canchas. El histórico capitán del AC Milan reveló nuevos detalles de su paso por la Federación Italiana de Futbol, explicó por qué terminó abandonando el proyecto y confirmó que Pep Guardiola estuvo mucho más cerca de convertirse en seleccionador de Italia de lo que parecía.
En una entrevista con Corriere della Sera, Maldini aseguró que las conversaciones con el entonces entrenador del Manchester City avanzaron hasta un punto en el que comenzaron a hablar de fútbol, jugadores y hasta posibles alineaciones.
No fue simplemente una llamada para conocer su disponibilidad.
Maldini y Leonardo tenían la misión de construir un nuevo proyecto para el fútbol italiano y consideraban que Guardiola podía ser la figura ideal para iniciar una transformación que no solamente involucrara a la selección mayor, sino también a las categorías juveniles.
Guardiola Estuvo Realmente Cerca de Italia
El interés llegó hasta una reunión en Barcelona en la que comenzaron a analizar las diferentes selecciones italianas desde la categoría Sub-17.
Según relató Maldini, Guardiola se involucró tanto en la conversación que incluso comenzó a escribir posibles alineaciones.
El dinero tampoco habría sido el problema. De hecho, Maldini reveló una frase de Guardiola que demuestra hasta qué punto estaba dispuesto a aceptar el desafío.
"Denme un euro menos de lo que cobraba el último seleccionador y estoy dispuesto", habría sido la respuesta de Pep durante las conversaciones.
Para Maldini, aquello dejaba claro que el aspecto económico no era el obstáculo. Guardiola estaba dispuesto incluso a cobrar ligeramente menos que el anterior seleccionador con tal de asumir el proyecto. Las conversaciones, por tanto, habían superado ampliamente una simple exploración.
La razón que finalmente frenó todo fue personal.
Después de una década tremendamente exigente en la Premier League, además de los problemas físicos que terminaron llevándolo a una operación de espalda, Guardiola consideró que necesitaba detenerse y descansar antes de asumir otro desafío de semejante magnitud.
Para Italia, habría significado un cambio enorme. El proyecto que imaginaban Maldini y Leonardo pretendía construir una identidad futbolística común desde las categorías inferiores hasta la selección absoluta, con mayor protagonismo de la técnica, el futbol ofensivo y el uno contra uno.
Pirlo Era el Plan de Maldini
Una vez descartada la posibilidad de Guardiola, Maldini tenía otro nombre muy claro: Andrea Pirlo.
El excapitán italiano estaba convencido de que su antiguo compañero reunía las características necesarias para iniciar el nuevo ciclo, pese a las dudas alrededor de su experiencia como entrenador.
Maldini defendió precisamente ese punto utilizando como referencia a Lionel Scaloni y Luis de la Fuente, cuestionando cuánto peso tenía realmente el currículum previo de los últimos técnicos que consiguieron conquistar una Copa Mundial de la FIFA.
Para él, Pirlo estaba preparado.
Otros nombres como Daniele De Rossi y Fabio Grosso también habían sido estudiados dentro de una idea que buscaba entrenadores jóvenes, con una propuesta ofensiva y conocimiento del futbol italiano. Thiago Motta, aclaró Maldini, nunca estuvo realmente entre sus candidatos.
El problema con Pirlo terminó trascendiendo lo deportivo.
Su relación comercial con una compañía rusa de apuestas generó una fuerte polémica en Italia. Maldini, sin embargo, sostiene que no existía ningún impedimento legal y que el entrenador incluso estaba dispuesto a terminar esa vinculación para asumir la selección.

La Ruptura con Malagò que Terminó con Todo
Ahí comenzó el verdadero problema.
Cuando Maldini aceptó incorporarse a la Federación junto a Leonardo, el proyecto contemplaba que la dirección deportiva tuviera una participación decisiva en la elección del nuevo seleccionador y en la reconstrucción de toda la estructura futbolística.
La propia Federación había anunciado su llegada el 11 de julio como director técnico y presidente del Club Italia, mientras Leonardo asumiría como asesor. La idea era desarrollar un proyecto de cuatro años con la mirada puesta en devolver a Italia a los grandes escenarios internacionales.
Pero la situación cambió cuando el presidente Giovanni Malagò decidió no seguir adelante con la candidatura de Pirlo.
Para Maldini, aquello significaba que las condiciones bajo las que había aceptado el puesto ya no eran las mismas.
Por eso, él y Leonardo decidieron marcharse apenas unas semanas después de comenzar su aventura.
El histórico defensor explicó que la confianza necesaria para continuar trabajando había desaparecido y defendió su postura: si proteger las responsabilidades que le habían entregado significaba ser considerado intransigente, estaba dispuesto a aceptar esa etiqueta.
La historia terminó dejando una sensación todavía más grande de lo que pudo haber sido.
Maldini y Leonardo llegaron con la intención de reconstruir el futbol italiano desde sus raíces. Guardiola estuvo sobre la mesa y llegó a imaginar posibles equipos; después apareció Pirlo como el hombre elegido para continuar el proyecto.
Al final, ninguno llegó al banquillo y Maldini también terminó fuera.
Un proyecto diseñado para transformar a Italia hasta 2030 apenas sobrevivió unas semanas.












