Gianni Infantino, en el centro de las críticas tras carta de tres confederaciones
El presidente de la FIFA, volvió a ser objeto de fuertes críticas este lunes, luego de que una carta conjunta de tres confederaciones —UEFA, CONCACAF y AFC— declarara que el fútbol "no pertenece a ningún individuo".
Gianni Infantino ha sido objeto de fuertes críticas desde que presentó y, apenas unos días después, retiró un plan para incorporar inversión privada a las competiciones de la FIFA, incluidos los Mundiales.
La FIFA respondió el sábado a lo que calificó como “un esfuerzo concertado y continuo de algunos sectores para socavar” al organismo rector del fútbol mundial y a Infantino.
Sin embargo, la carta enviada este lunes por los organismos rectores del fútbol de Europa (UEFA), Norte y Centroamérica (CONCACAF) y Asia (AFC) demostró que sus críticos no están dispuestos a ceder.
“El liderazgo en el fútbol no es una posesión. No se trata de conservar —o exigir— el poder para mantenerlo”, escribieron.
“Cuando la confianza se rompe mediante el engaño, cuando un individuo se coloca por encima del colectivo que le confió autoridad, ese deber ha sido abandonado”, añadieron las confederaciones.
Las tres confederaciones habían sido contundentes en su condena al plan de Infantino y no habían suavizado su postura después de que la propuesta fuera retirada.
El presidente de CONCACAF, Victor Montagliani, es considerado un posible rival de Infantino, quien buscará un cuarto y último mandato en las elecciones presidenciales de la FIFA, que se celebrarán en Rabat el próximo marzo.
Los candidatos deberán ser declarados antes del 18 de noviembre.
La amenaza de la UEFA de boicotear los Mundiales si el plan de inversión privada seguía adelante —lo que, en teoría, habría dejado fuera de la competición a selecciones como España, vigente campeona mundial, y a Francia e Inglaterra, semifinalistas en 2026— fue determinante para que Infantino retirara su plan.
El suizo de 56 años, quien lleva 10 años al frente de la FIFA, ha recibido el respaldo de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), mientras que el organismo rector del fútbol sudamericano, CONMEBOL, mantiene en gran medida su apoyo.
Aunque la propuesta lleva más de una semana descartada —la UEFA la había calificado como “un acuerdo turbio, opaco y entre bastidores”—, las confederaciones cuestionaron a Infantino por su falta de criterio.
“La reciente carta de la FIFA a sus vicepresidentes y a las 211 asociaciones miembro reconoce que se cometieron errores durante el proceso”, señalaron.
“Lo presenta como un fallo de comunicación, cuando lo que el fútbol presenció fue un fallo de criterio”.
"Rendición de cuentas"
Aunque Infantino había recibido el “pleno respaldo” de altos directivos de la FIFA la semana pasada, durante una reunión de emergencia que convocó en Marruecos, las confederaciones consideraron que esto carecía de significado.
“Esta reciente reunión, en la que fueron convocados en el extranjero un grupo selecto de miembros del Comité de Gestión de la FIFA —no el Comité en su totalidad—, en lugar de que la dirigencia acudiera a Zúrich para abordar el problema en el corazón de la FIFA, su personal, solo refuerza estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que nos ha llevado hasta este momento”, señalaron.
“No es la conducta de un custodio del fútbol, sino de alguien que cree que el fútbol debe rendirle cuentas a él”.
Infantino había estado disfrutando de los ecos de un Mundial de gran éxito, el más grande de la historia con la participación de 48 selecciones.
Sin embargo, las confederaciones dejaron claro en su carta que Infantino no fue el único responsable de hacerlo posible.
“El crecimiento de la última década ha sido real”, señalaron.
“Pero ese progreso nunca fue obra de un solo individuo.
“Fue producto de la FIFA, las confederaciones, las asociaciones miembro y las miles de personas que dedican su vida al fútbol.
“Los torneos ampliados, la designación de los anfitriones de los Mundiales de 2030 y 2034, la distribución de recursos a las asociaciones. Fueron logros compartidos, acordados juntos y ejecutados juntos”.
Las confederaciones cerraron su carta afirmando que, bajo el liderazgo de Infantino, “hay silencio donde debería haber rendición de cuentas, distancia donde debería haber apertura”.
Y añadieron: “Por eso hemos adoptado esta postura: no a la ligera ni en solitario, sino juntos y por el deber que tenemos con el fútbol al que servimos. La fuerza del fútbol siempre ha estado en su unidad”.










