El detalle que define el Balón de Oro
Ganar el torneo más importante del futbol puede impulsar cualquier candidatura, pero la historia demuestra que levantar el trofeo no siempre ha sido suficiente para conquistar el Balón de Oro.
¿Es necesario ser campeón del mundo para ganar el reconocimiento individual más prestigioso del futbol?
El Mundial tiene un peso especial
Levantar el trofeo aumenta considerablemente las posibilidades de ganar el Balón de Oro.
A lo largo de la historia, jugadores como Bobby Charlton en 1966, Paolo Rossi en 1982 y Lothar Matthäus en 1990 consiguieron ganar ambos reconocimientos durante el mismo año.
No obstante, el análisis resulta especialmente relevante a partir de 1995, cuando el Balón de Oro dejó de estar reservado exclusivamente para futbolistas europeos y comenzó a reconocer a jugadores de cualquier nacionalidad.
Cuando el campeón del mundo no ganó el premio
En 2010, España conquistó su primer Mundial gracias a una generación liderada por figuras como Andrés Iniesta y Xavi Hernández. Pese a ello, el Balón de Oro terminó en manos de Lionel Messi.
Cuatro años después ocurrió algo similar. Alemania se proclamó campeona en Brasil 2014 y Manuel Neuer apareció entre los principales candidatos, pero el premio fue entregado a Cristiano Ronaldo.
En 2018, Luka Modrić tampoco necesitó levantar la Copa del Mundo para ser reconocido. El mediocampista condujo a Croacia hasta la final y terminó superando en la votación a futbolistas como Cristiano Ronaldo y Antoine Griezmann, quien sí había sido campeón con Francia.
Ganar el Mundial no garantiza el Balón de Oro
El premio toma en cuenta el rendimiento global, la regularidad, los logros colectivos y la influencia del jugador durante toda la temporada.
El Mundial puede convertirse en el escenario definitivo, pero para ganar el Balón de Oro no basta con haber formado parte de la selección campeona: también es necesario demostrar que se fue uno de los mejores futbolistas de toda la temporada.













