Un nuevo Leonel en la Selección Argentina luego de la inminente salida de Lionel Messi
La Albiceleste goleó 4-0 a Bolivia y demostró que también puede funcionar sin Messi. La gran sorpresa de la noche fue el debut de Leonel Flores, extremo de 19 años de Boca Juniors, que se llevó todos los aplauso
La selección argentina tuvo una noche redonda. Goleó 4-0 a Bolivia y dejó en claro que, más allá de la ausencia de Lionel Messi, el equipo tiene recursos de sobra para seguir siendo competitivo. Pero si hay algo que quedó en la memoria de los hinchas fue el debut de Leonel Flores, un pibe de 19 años que juega en Boca Juniors y que, en sus primeros minutos con la camiseta albiceleste, se animó a todo.
Debut con personalidad
Flores no es un desconocido para el mundo Boca, aunque su recorrido en Primera es corto con apenas 17 partidos con el primer equipo xeneize y un debut profesional que llegó este mismo año. Sin embargo, ante Bolivia no le pesó la camiseta ni el escenario. Al contrario, mostró gran habilidad, personalidad y confianza, y se mandó una jugada para el recuerdo: se sacó de encima a tres defensores bolivianos con una facilidad que hizo levantar a más de uno del asiento.
El propio joven contó después del partido qué le pidió Scaloni antes de entrar: "Me dijo que haga con Argentina lo mismo que hago en Boca". Y eso fue exactamente lo que intentó. Flores dejó claro que tiene mucha confianza y personalidad, y que no le intimida quién tenga delante. "No me importa quién esté enfrente", dijo, con una seguridad que sorprende para su edad.
Paciencia y protección
El técnico Lionel Scaloni, como no podía ser de otra manera, elogió su actuación. Pero también puso paños fríos y pidió paciencia: "Hay que protegerlo y acompañarlo durante su desarrollo", dijo el DT, convencido de que Flores, al igual que Franco Mastantuono, es un talento que debe ser desarrollado cuidadosamente, sin apuros ni presiones excesivas.
Su debut dejó una primera muestra prometedora de lo que podría aportar a Argentina en el futuro. Un nuevo Leonel aparece en escena, y aunque el camino recién empieza, la ilusión ya está instalada.




















