Ronaldinho pasó por el Fluminense sin pena ni gloria
Ronaldinho se marchó de Fluminense sin haber marcado ni asistido, lo que habre la discusión sobre el fin de su carrera.
GOAL
Después de ser sustituido en la media parte de la victoria del Fluminense contra Goias el pasado sábado, Ronaldinho pasó el domingo reflexionando sobre su futuro. Después de darle unas cuantas vueltas, contactó con el club y les dijo que quería hablar. "Ronaldinho nos pidió una reunión", dijo el director deportivo del club. "Educadamente nos dijo que no se sentía capaz de jugar todo lo bien que quería y que era una mala situación para él. Así que decidimos que liberarlo era lo mejor".
Así que eso fue todo. Después de dos meses y nueve partidos en un contrato de 18 meses, Ronaldinho dejó el Fluminense. Toda la fiesta y los cientos de aficionados que lo recibieron ya se olvidaron de él y ahora lo que queda es reflexionar en otro triste capítulo de la carrera de un increíble y talentoso jugador.
Anunciar el declive de Ronaldinho sería llegar ocho años tarde. Después de cuatro grandes temporadas con Barcelona, desde el 2003 al 2007, su última campaña en Cataluñaa estuvo marcada por las lesiones y su falta de compromiso. En sus últimos doce meses pasó de ser el mejor jugador del mundo a salir por la puerta de atrás del club.
"Necesita un nuevo reto", aseguró el entonces presidente, Joan Laporta. Los aficionados estaban hartos de su falta de disciplina. El mismo Ronaldinho defendió ante la prensa su derecho a salir por las noches, mientras que internamente el club dudaba de que algunas lesiones fueran tan serias como él decía. "De verdad espero que pueda demostrar al mundo que todavía puede jugar", dijo Rijkaard.
Salvo en un corto periodo de tiempo en el Atlético Mineiro en 2013, el mejor Ronaldinho no se volvió a ver. La pregunta ahora es si su último fracaso le harán dar la espalda al juego definitivamente y se retirará.
"¿Estás loco?", fue la respuesta de su hermano a esta pregunta cuando fue preguntado por el diario brasileño Folha De Sao Paulo. "Tiene la ventaja de que nunca ha sufrido una lesión grave. Mientras siga así todo está bien", dijo.
Pero, ¿donde está ese gozo que solía transmitir en los terrenos de juego? Si esa diversión que caracterizaba a Ronladinho desaparece, ya no es el mismo jugador. Y ciertamente no ha sido el mismo en los últimos meses.
La falta de físico es una cosa, pero la falta de compromiso que tuvo Ronaldinho en el Fluminense va más allá. Partidos enteros pasaron por delante de él sin que ni siquiera se enterara. Se fue sin marcar un gol ni dar una asistencia. Y según WhoScored.com, en los partidos que jugó hizo la mitad de pases que Andrés D'Alessandro, jugador de Internacional. De esos pases, el 82% de los pases de D'Alessandro encontraron a su objetivo comparado con el 64% de Ronaldinho.
"Estamos de alguna manera frustrados", dijo el director deportivo de Fluminense. "Cuando llegó, esperábamos que pudiera hacer para nosotros lo que hizo para tantos equipos. Eso es lo que piensas cuando fichas a un jugador. No lo hizo bien en México, pero esperábamos que aquí en Rio lo volviera a hacer bien".
En los mejores tiempos de Ronaldinho en el Camp Nou, había pocos rivales, si es que había alguno, que pudieran pararlo. Ahora, casi una década después, parece que su mayor oponente fue su falta de motivación para seguir al máximo nivel. Si su 'mágia' no vuelve, como parece que así será, no hay razón deportiva por la que Ronaldinho debería seguir jugando al fútbol.







