Roma y Juventus fueron protagonistas en la Champions League

EFE


Catalina Uribe

Esta semana, la Liga de Campeones estuvo marcada por la locura. La más inesperada, y sorprendente fue la eliminación del Barcelona a manos de la Roma en los cuartos de final.

Toda una sorpresa, pero para nada impensable, pues en el fútbol puede pasar de todo. No quiero decir que los romanos sean un mal equipo ni que los blaugranas sean invencibles. Pero sí es verdad que los dirigidos por Ernesto Valverde están en un nivel superior de juego, o al menos eso creíamos, pues fueron desnudados por sus rivales, quienes, aunque fueron considerados como los más fáciles en el sorteo de esta fase de la Champions, empezaron a demostrar que podían dar la sorpresa desde el partido de ida.

Y es que el resultado de dicho encuentro fue bastante engañoso, pues la Roma tuvo la mala suerte de anotar dos autogoles, lo que le dio la ventaja a un Barça por 4-1 que no tuvo un gran partido, y que además permitió que su rival se llevara un gol a su favor. 

El partido de vuelta fue la reafirmación de que los Giallorossi no habían dado nada por perdido y los goles de Edin Džeko, quien había marcado en la ida, Danielle De Rossi y el héroe griego, Kostas Manolas, se convirtieron en el premio de un equipo que luchó los 90 minutos por lograr un objetivo que para muchos parecía inalcanzable.

La otra cara de la moneda se vivió en el Real Madrid vs. Juventus. Después de que el cuadro merengue ganó 3-0 un partido de ida brillante, con la espectacular chilena de Cristiano Ronaldo incluida, la vuelta fue otra historia.

En un juego emocionante, la Juve había logrado igualar la serie con un doblete de Mario Mandzukic y una diana de Blaise Matuidi. Pero cuando todos estábamos esperando el alargue, llegó la jugada que convirtió al árbitro inglés Michael Oliver en protagonista. Un discutido penalti de Mehdi Benatia sobre Lucas Vázquez y el tanto desde los doce pasos de Cristiano al minuto 97 terminó acabando con las ilusiones de los Bianconeri. Y para completar, Gianluigi Buffon perdió la razón y salió expulsado por roja directa en el que podría ser su último partido de Champions.

Y aunque el equipo de Turín fue superior y el Madrid no se rindió pese a estar por debajo del marcador desde el minuto 2, el desenlace del encuentro estuvo lejos de ser justo para ambos, pues la Juve no merecía ser eliminado de esa manera y la polémica le restó brillo al logro de los merengues.

En resumidas cuentas, Roma y Juventus demostraron que no hay nada escrito en el fútbol, y por eso aplaudo su actitud y su entrega, lo que nos dejó dos partidos memorables para la historia, así como una hazaña especial para los romanos, que dejaron por fuera a un grande del fútbol mundial.    


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