Getafe, a confirmarse en la parte alta de la tabla

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EFE

El Getafe, una de las sorpresas de la pasada temporada por su meritorio quinto puesto, disfrutará de su tercera aventura europea de la historia con el núcleo duro de la plantilla que condujo al cuadro madrileño hasta rozar la Liga de Campeones.

Pocos imaginaban durante el verano pasado que el Getafe iba a pelear hasta el último día por acabar la Liga entre los cuatro primeros clasificados. Al final, esa posición la consiguió el Valencia, que en el último instante se quedó con la codiciada plaza continental.

Ahora, casi tres meses después del último encuentro oficial que disputó ante el Villarreal, el principal arquitecto de los éxitos del equipo presidido por Ángel Torres continúa en el club. No es otro que el técnico José Bordalás, que sumará su cuarta temporada al frente del Getafe.

Sin duda, Bordalás es el gran culpable del impulso del Getafe. Cuando llegó al club, estaba en Segunda División rozando los puestos de descenso. Consiguió el ascenso a Primera División y en su primer año en la máxima categoría del fútbol español, colocó a su equipo en una meritoria octava plaza.



El año pasado fue el de la confirmación del buen trabajo de Bordalás, que al final del curso recibió muchas ofertas para cambiar de aires hacia clubes más importantes. Sin embargo, Ángel Torres consiguió renovarle hasta 2022 y su figura más importante estará al frente del tercer proyecto europeo.

Antes, el Getafe jugó la Copa de la UEFA con Michael Laudrup en el banquillo en la campaña 2007/2008 y con Míchel en la 2010/11. En su primera participación, alcanzó los cuartos de final en una eliminatoria histórica ante el Bayern Múnich. En su segunda aparición, no pasó de la fase de grupos (no pudo con el Odense, el Young Boys y el Sttutgart).

Casi una década después de su último encuentro en la Liga Europa, Bordalás tendrá el reto de mantener el equilibrio de su equipo en tres competiciones. Lo tendrá difícil. Los antecedentes, así lo dicen: tanto en 2008 como en 2011, el Getafe sufrió por no descender agobiado en la Liga, en la Copa y en Europa.

Pero, de momento, y hasta el cierre del mercado, el núcleo duro de la plantilla se mantiene intacto. Históricamente, el Getafe ha sido un club trampolín. Los jugadores que llamaban la atención, se acababan marchando a clubes de mayor empaque. Fue el caso de Pedro León, Roberto Soldado, Dani Parejo, Esteban Granero o Mariano Pernía.

Ahora, parece que la situación ha cambiado. Jugadores fundamentales la pasada temporada como el portero David Soria, el defensa togolés Djené Dakonam, los delanteros Jaime Mata, Jorge Molina y Ángel Rodríguez o los centrocampistas Mauro Arambarri y Nemanja Maksimovic, continúan, de momento, en el club madrileño.

Es más, aparte de mantener a sus jugadores clave, el Getafe ha invertido dinero para reforzar su plantilla. Por Maksimovic, que tenía que regresar al Valencia después de terminar su cesión, pagó 10 millones de euros. Por Marc Cucurella, pagará su ficha y tendrá una opción de compra al Barcelona de seis millones.

Para el regreso del marroquí Fayçal Fajr, el Getafe pagó al Caen 1'5 millones, y por la llegada del delantero del Huesca Enric Gallego desembolsó seis. Aparte, también fichó al lateral francés Allan Nyom y al defensa Raúl Carnero, ambos libres.

En el capítulo de bajas, dieron por concluida su relación con el Getafe el japonés Gaku Shibasaki (Deportivo), el francés Mathieu Flamini y Chuli (ambos sin equipo) y los cedidos que regresaron a sus clubes: Samu Sáiz (Leeds), Sebastián Cristóforo (Fiorentina) y Dimitri Foulquier (Watford).

Hasta el cierre del mercado, Bordalás y el club deberán decidir qué hacer con jugadores como Robert Ibáñez, José Carlos Lazo y Merveil Ndockyt, que regresaron de sus cesiones a otros equipos y están a la espera de saber si se quedarán en el proyecto europeo.

Es posible que alguno aún salga del club. Todas las miradas están puestas en Djené, tal vez el jugador más apetitoso de la plantilla y que podría dejar una buena cantidad de dinero en las arcas del Getafe. Pero, el objetivo, es mantener el núcleo duro de un grupo que afrontará una temporada llena de retos con el premio de la Liga Europa en el horizonte.