Cerezo dice tener pruebas de acuerdo anticipado Griezmann-Barça

Reuters

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La relación entre el Barcelona y el Atlético de Madrid está en un punto muerto. El club rojiblanco considera que los movimientos del Barça hasta conseguir a Antoine Griezmann han sido inoportunos y desleales. Son dos comunicados en un mes los que ha emitido el Atlético cargando contra su rival, ambos duros yseñalando un comportamiento que creen ilegal. El último aseguraba que la cláusula depositada en LaLiga es insuficiente, que no eran 120 millones sino 200, pues alegan que el acuerdo entre Griezmann y el Barça se formalizó antes del 1 de julio. 

"Si el club ha hecho este comunicado es porque tiene pruebas. Debemos estudiarlo y si realmente tenemos las pruebas exigiremos la cantidad que consideremos necesaria", explicaba unas horas después del comunicado Enrique Cerezo, presidente del Atlético, en Rac1. El caso es complejo y se desconoce si el club está dispuesto a ir hasta el final tanto en la FIFA como en los tribunales ordinarios, porque de lo que acusan los madrileños, en el fondo, no deja de ser una rescisión ilegítima de un contrato.

Griezmann se va por la puerta de atrás por su actitud, a pesar de todo lo que ha hecho en el Atle´tico. "Estoy decepcionado por la actitud del futbolista, porque quería irse y no nos lo ha dicho hasta el último minuto", comentaba el mandatario atlético. La frase es algo peculiar, porque antes Miguel Ángel Gil, consejero delegado, dijo que sabían de sus intenciones desde mayo. Y porque, en todo caso, Griezmann y el club ya anunciaron su salida a final de curso, así que no sería en ningún caso esta semana en la que el francés ha comunicado su decisión. 

Con todo, Cerezo es capaz de valorar positivamente para su rival el fichaje del campeón del mundo: "El Barcelona ha hecho un gran fichaje. Nosotros no queríamos que Griezmann saliera pero él ha tomado esa decisión y veremos si es correcta o no". El tiempo lo dirá, como también asentará si el ejercicio de la cláusula ha sido reglamentario o si, como opina ahora el Atlético, no se ajustaba a la normativa y deben pagar 80 millones de euros más por hacerse con sus servicios.