A 24 años de la tragedia de Senna

Reuters


Maria C. Santoro
@CoquitoSantoro

Ayrton Senna es una de las más grandes leyendas del deporte motor, el piloto nos dejó a muy temprana edad, pero no sin antes dejar un legado increíble y no solo en lo deportivo, su huella por este mundo es imborrable, desde su espectacular manera de correr hasta su gran trabajo con su Instituto “Ayrton Senna” que creó en la década de los 90 y que sigue funcionando para dar asistencia a niños y familias con carencias.

Además fue uno de los protagonistas de una de las rivalidades más importantes que ha tenido la máxima categoría del automovilismo, Los duelos Senna-Prost marcaron una era en la F1 que hasta hoy no ha tenido igual.

Luego de años de gloria con McLaren, Senna partió a Williams buscando regresar a lo más alto, pues eran ellos quienes tenían el auto más rápido.

El comienzo fue infernal. Ayrton abandonó en las dos primeras competiciones y llegaba con presión a Ímola, pues no tenía puntos en el campeonato.

Primero de mayo de 1994, día de carrera de Fórmula 1, el GP de San Marino era el escenario, nada había empezado bien ese fin de semana. El primer suceso ocurrió el viernes 29 con el accidente de Ruben Barrichello en las prácticas, dejando inconsciente al piloto brasilero. Luego ocurrió la primera tragedia del fin de semana cuando el sábado 30 durante la clasificación, Roland Ratzenberger sufrió un choque que causó su deceso casi en el acto.

Pero aquí no acabaría el desastre de ese fin de semana, ya que el domingo en plena acción de la carrera, Ayrton Sena tuvo un accidente por problemas mecánicos, problemas que hasta el día de hoy no han quedado del todo claras, el brasileño que ganó el campeonato mundial en tres ocasiones perdería la vida tras esa catástrofe a causa de lesiones irreversibles que le afectaron la masa encefálica.