Verstappen furioso con Red Bull
Los problemas continúan en la Fórmula 1 y ahora Max Verstappen está en el centro de la tormenta. El piloto neerlandés se ha mostrado muy frustrado con su monoplaza y con la falta de soluciones por parte de su equipo, Red Bull.
Un coche que no responde
Para el Gran Premio de China, Max Verstappen partirá desde la octava posición en la parrilla, pero su frustración parece haber llegado al límite. El cuatro veces campeón del mundo fue muy claro al hablar sobre el rendimiento de su coche.
“El coche es completamente inconducible”, sentenció el neerlandés, asegurando que cada vuelta en pista se siente más como una lucha por sobrevivir que como una oportunidad para competir.
Los problemas del monoplaza parecen ser varios. Verstappen explicó que no puede exigir el coche al máximo porque simplemente no responde como debería, lo que le impide sentirse en control. A esto se suma el descontento general de varios pilotos con las nuevas regulaciones, especialmente con el sistema de gestión y ahorro de energía que se ha implementado esta temporada.
Pesimismo dentro de Red Bull
Si además se considera que las mejoras introducidas por Red Bull no han dado los resultados esperados, se entiende mejor el enfado de “Mad Max”.
Dentro del equipo hay cierto pesimismo. El propio Max Verstappen reconoció que los cambios realizados en el coche no están marcando una diferencia real y fue bastante directo al afirmar que es muy probable que termine la carrera en la misma posición en la que arrancará: octavo lugar.
El dominio que parecía tener Red Bull en temporadas recientes empieza a mostrar grietas. Aquella sensación de invencibilidad que rodeaba a Verstappen ya no es tan evidente y el neerlandés comienza a verse más vulnerable en la pista. Además, su postura crítica hacia el rendimiento del equipo podría no caer del todo bien dentro de la escudería.
Por ahora, McLaren, Mercedes y Ferrari parecen estar un paso por delante de la escudería austríaca. El talento de Max Verstappen está fuera de toda duda, pero dentro del equipo necesitan encontrar respuestas pronto si quieren volver a pelear en lo más alto.
Todo apunta a que será una temporada larga y complicada para Red Bull y para el propio Max Verstappen.












