Feyenoord despide a Robin van Persie
Van Persie llegó al banquillo del Feyenoord en 2025, apenas unos años después de iniciar su carrera como entrenador. En su primera etapa logró mejorar el rendimiento del equipo y lo llevó desde la zona media de la tabla hasta puestos de Champions League, ganándose la confianza de la institución para continuar al frente del proyecto.
Sin embargo, esta temporada los resultados no terminaron de convencer. Aunque el Feyenoord finalizó segundo en la liga, quedó muy lejos del campeón PSV Eindhoven y nunca dio la sensación de poder pelear seriamente por el título. Además, el desempeño internacional fue uno de los principales puntos de crítica. El club quedó eliminado en la ronda clasificatoria de la Champions League ante el Fenerbahçe, tuvo una participación discreta en la Europa League y también cayó tempranamente en la Copa de los Países Bajos.
Un proyecto que no terminó de consolidarse
Van Persie llegó al banquillo del Feyenoord en 2025, apenas unos años después de iniciar su carrera como entrenador. En su primera etapa logró mejorar el rendimiento del equipo y lo llevó desde la zona media de la tabla hasta puestos de Champions League, ganándose la confianza de la institución para continuar al frente del proyecto.
Sin embargo, esta temporada los resultados no terminaron de convencer. Aunque el Feyenoord finalizó segundo en la liga, quedó muy lejos del campeón PSV Eindhoven y nunca dio la sensación de poder pelear seriamente por el título. Además, el desempeño internacional fue uno de los principales puntos de crítica. El club quedó eliminado en la ronda clasificatoria de la Champions League ante el Fenerbahçe, tuvo una participación discreta en la Europa League y también cayó tempranamente en la Copa de los Países Bajos.
Diferencias internas aceleraron la decisión
Más allá de los resultados, diversos reportes en Países Bajos señalan que existían dudas dentro del club sobre el estilo de juego, la evolución del equipo y la gestión del vestuario. También se habló de algunas tensiones internas con jugadores importantes, cambios constantes en las alineaciones y diferencias de criterio con la nueva dirección deportiva encabezada por Dévy Rigaux y Robert Eenhoorn. La falta de sintonía entre el entrenador y la nueva estructura directiva habría sido un factor determinante en la decisión final.

La salida de Van Persie marca el final de un proyecto que dejó sensaciones encontradas. Por un lado, logró clasificar al equipo a la Champions League; por otro, no consiguió títulos y el rendimiento colectivo nunca terminó de convencer a la directiva.
Ahora Feyenoord afronta un nuevo reto. El club ya tiene asegurada su presencia en la próxima Champions League, pero deberá encontrar un nuevo entrenador que tome las riendas del equipo y que logre convertir ese segundo lugar en una candidatura real al título tanto en los Países Bajos como en Europa.
















