Richarlison toma una decisión antes del Mundial
El delantero del Tottenham Hotspur, Richarlison, ha decidido seguir el consejo de uno de sus compañeros de selección con el objetivo de rendir al máximo nivel en caso de ser convocado por Brasil para la próxima Copa del Mundo.
En una entrevista reciente, el atacante brasileño reveló que adoptará una medida estricta durante el torneo: alejarse completamente del teléfono móvil. Esta decisión surge a partir de una recomendación de Casemiro, quien ya le había sugerido lo mismo durante el Mundial de 2022, aunque en ese momento Richarlison no le hizo caso.
“Tuve que lidiar con problemas familiares que afectaron mi concentración”, reconoció el delantero, al recordar su experiencia en aquella Copa del Mundo. Ahora, con mayor madurez, admitió que su compañero tenía razón: “Si juego el próximo Mundial, dejaré el móvil en casa”.
Un presente complicado y la presión por volver
A pesar de esas dificultades, Richarlison fue uno de los jugadores más destacados de Brasil en Qatar 2022. Su gol ante Serbia, considerado uno de los mejores del torneo, quedó en la memoria de los aficionados. Sin embargo, la selección brasileña fue eliminada en cuartos de final frente a Croacia en tanda de penales, en un partido en el que el delantero incluso jugó lesionado, forzando físicamente hasta donde pudo.
El presente del atacante, sin embargo, es muy distinto. No fue convocado por Carlo Ancelotti en la última Fecha FIFA, y su situación en el Tottenham Hotspur tampoco es la mejor, con el equipo peleando en la zona baja de la tabla. A nivel individual, sus números tampoco destacan: suma apenas 10 goles en todas las competiciones y ha mostrado un rendimiento irregular.
En semanas recientes ha intentado recuperar su mejor versión. Tras perderse cinco partidos por lesión, regresó a las canchas y ha marcado dos goles en sus últimos cinco encuentros. Aunque el Tottenham Hotspur no ha logrado ganar en ese periodo, el brasileño comienza a mostrar señales de recuperación en su juego.

Carlo Ancelotti le había dado confianza en las eliminatorias, donde participó en todos los partidos, aunque sin lograr marcar ni asistir. Posteriormente, en los encuentros frente a Corea del Sur y Japón, fue utilizado como suplente sin mayor impacto. Más adelante, ante Senegal y Túnez, permaneció en la banca, y en los duelos más recientes contra Francia y Croacia ya ni siquiera fue convocado.
La realidad es que Richarlison no atraviesa su mejor momento y tiene pocos partidos por delante para convencer al cuerpo técnico. Él mismo reconoce que ha estado distraído, por lo que está decidido a cambiar su enfoque. El consejo de Casemiro ahora cobra más sentido que nunca: desconectarse del exterior para concentrarse por completo en el objetivo.
El Mundial está en el horizonte, y Richarlison sabe que, si quiere estar ahí, deberá demostrarlo dentro y fuera de la cancha.





















