Los máximos anotadores en la historia de las Copas del Mundo
Hace 96 años se disputó la primera Copa Mundial de la FIFA en Uruguay. Desde entonces, todas las ediciones han tenido al mismo protagonista: el gol. Más allá de los equipos, las tácticas y las estrellas, siempre hay jugadores que desarrollan una relación especial con el balón y la red. Futbolistas que aparecen cuando más importa y que terminan escribiendo su nombre en la historia. Sin embargo, entre todos ellos existe un rey absoluto de los Mundiales.
Estos son los máximos goleadores en la historia de las Copas del Mundo.
5. Pelé / Kylian Mbappé (12 goles)
En el quinto lugar hay un empate entre "O Rei" y uno de los futbolistas llamados a dominar esta era: Kylian Mbappé. Ambos acumulan 12 goles en Copas del Mundo, aunque sus caminos para alcanzar esa cifra han sido muy distintos.
Pelé logró sus 12 anotaciones a lo largo de cuatro ediciones mundialistas. Tres de esos goles llegaron en finales, el escenario donde nacen las leyendas. Dos fueron ante Suecia en 1958, cuando maravilló al mundo siendo apenas un adolescente, y otro llegó frente a Italia en el Estadio Azteca durante México 1970, torneo en el que consolidó su lugar como el mejor jugador de su generación.
Lo de Mbappé resulta impresionante por la velocidad con la que ha alcanzado esa marca. En apenas dos Mundiales ya suma la misma cantidad de goles que Pelé. Además, cuatro de sus anotaciones han sido en finales: una frente a Croacia en Rusia 2018 y el histórico hat-trick contra Argentina en Qatar 2022. Esa actuación también le permitió convertirse en el jugador con más goles anotados en finales mundialistas. Considerando que todavía tiene gran parte de su carrera por delante, es uno de los candidatos más fuertes para seguir escalando posiciones en esta lista.
4. Just Fontaine / Lionel Messi (13 goles)
La cuarta posición también presenta un empate, esta vez entre dos jugadores separados por más de medio siglo de historia: Just Fontaine y Lionel Messi.
Fontaine posee uno de los récords más impresionantes y difíciles de romper en el fútbol. Durante el Mundial de Suecia 1958 anotó 13 goles en apenas seis partidos. Comenzó con un hat-trick ante Paraguay, siguió con un doblete contra Yugoslavia, marcó frente a Escocia, volvió a anotar dos veces en cuartos de final contra Irlanda del Norte y sumó otro gol ante Brasil en semifinales.
Sin embargo, todavía tenía más por ofrecer. En el partido por el tercer lugar anotó cuatro goles frente a Alemania Occidental para completar una cifra que parece imposible de alcanzar en la actualidad. Lo más sorprendente es que ese fue el único Mundial de su carrera. Más de seis décadas después, nadie ha conseguido superar su récord de goles en una sola edición.
A su lado aparece Lionel Messi, quien disputará su sexta Copa Mundial de la FIFA con la posibilidad de seguir aumentando su cuenta. El argentino suma 13 goles distribuidos en cinco de los seis Mundiales que ha jugado, ya que en Sudáfrica 2010 se marchó sin anotar. Entre sus tantos destacan los dos que marcó en la final de Qatar 2022 contra Francia, actuación que terminó por completar una carrera histórica. Messi ya alcanzó la gloria máxima al levantar la Copa del Mundo, pero todavía tiene la oportunidad de seguir escalando entre los grandes goleadores de la historia.

3. Gerd Müller (14 goles)
Con 14 anotaciones aparece uno de los delanteros más letales que ha visto el fútbol: Gerd Müller. El "Torpedo" alemán alcanzó esa cifra en apenas dos Copas del Mundo, una muestra de la efectividad que lo convirtió en una leyenda.
Su gran explosión llegó en México 1970, donde fue el máximo goleador del torneo con diez anotaciones. Entre ellas destacó el doblete que marcó frente a Italia en la inolvidable semifinal conocida como el "Partido del Siglo", uno de los encuentros más emblemáticos en la historia de los Mundiales.
Cuatro años después, en Alemania Occidental 1974, sus números fueron más discretos, pero no menos importantes. Marcó contra Australia, anotó frente a Yugoslavia en la segunda fase de grupos y consiguió el gol que clasificó a Alemania a la final al derrotar a Polonia. Su última anotación mundialista también sería la más importante de todas: el tanto que derrotó a Países Bajos en la final y le dio a Alemania el campeonato del mundo en casa. Así cerró su legado uno de los delanteros más temidos de todos los tiempos.
2. Ronaldo (15 goles)
Antes de que Klose tomara la cima, el rey de los Mundiales tenía nombre y apellido: Ronaldo Nazário.
"O Fenômeno" participó en cuatro Copas del Mundo, aunque en Estados Unidos 1994 no disputó un solo minuto. Su historia goleadora comenzó realmente en Francia 1998, donde anotó cuatro veces y ayudó a Brasil a llegar hasta la final. Entre esos goles destacó el que marcó en semifinales frente a Países Bajos.
Sin embargo, su momento de consagración llegaría en Corea-Japón 2002. Después de superar graves lesiones que pusieron en duda su carrera, Ronaldo regresó para firmar una de las mejores actuaciones individuales en la historia de los Mundiales. Marcó ocho goles, una cifra extraordinaria para la época, y culminó su actuación con dos anotaciones en la final contra Alemania que le dieron a Brasil su quinto campeonato mundial.
En Alemania 2006 añadió tres goles más a su cuenta y alcanzó los 15 tantos, convirtiéndose en el máximo goleador histórico de las Copas del Mundo. Durante años pareció que nadie sería capaz de alcanzarlo, pero el fútbol siempre encuentra nuevas leyendas.

1. Miroslav Klose (16 goles)
Ronaldo parecía intocable. Sus 15 goles representaban una marca histórica y muchos pensaban que pasarían décadas antes de ver a alguien superarla. Pero entonces apareció Miroslav Klose.
El delantero alemán construyó su récord con paciencia, constancia y una notable capacidad para aparecer en los momentos importantes. Su recorrido comenzó en Corea-Japón 2002 con cinco goles. Cuatro años más tarde repitió la cifra en Alemania 2006 y en Sudáfrica 2010 añadió cuatro más para acercarse peligrosamente al récord del brasileño.
La consagración definitiva llegaría de manera irónica en Brasil 2014. En la tierra de Ronaldo, el alemán empató la marca de 15 goles frente a Ghana en Fortaleza. Sin embargo, el momento histórico estaba reservado para uno de los partidos más impactantes en la historia del fútbol.
En Belo Horizonte, durante la semifinal entre Alemania y Brasil, ocurrió el famoso Mineirazo. Con el marcador ya inclinado a favor de los alemanes, Klose aprovechó un rebote dentro del área y anotó el 2-0 al minuto 23. No era un gol cualquiera. Era el tanto que lo convertía oficialmente en el máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo.
Mientras el Mineirão permanecía en silencio y Brasil sufría una de las noches más dolorosas de su historia, Klose alcanzaba la inmortalidad futbolística. Días después disputó la final frente a Argentina, levantó la Copa del Mundo y cerró su carrera internacional de la manera más perfecta posible: como campeón del mundo y máximo anotador histórico de los Mundiales.
Los récords están para romperse, y quizás algún día alguien consiga superar sus 16 goles. Tal vez sea Mbappé, quizá aparezca una nueva estrella en las próximas décadas. Pero hasta que ese momento llegue, la cima sigue perteneciendo a Miroslav Klose.
Porque marcar un gol en una Copa del Mundo ya es suficiente para entrar en la historia. Marcar diez es extraordinario. Marcar quince es legendario.
Pero anotar dieciséis veces en el escenario más grande del fútbol es alcanzar un lugar reservado para muy pocos.
Es convertirse en el rey de los goleadores mundialistas.
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