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El Gladiador: cuando Francesco Totti jugó el Mundial de 2006 con 13 clavos en el tobillo
Esta es la historia del día en que "Il Capitano" demostró porque lo llaman el Gladiador.
El 19 de febrero de 2006, Italia se detuvo. Durante un partido entre AS Roma y Empoli, Francesco Totti sufrió una de las lesiones más graves de su carrera. Se rompió la fíbula y varios ligamentos y nervios del tobillo quedaron seriamente dañados. Pero la peor noticia era otra: el Mundial de Alemania comenzaba en 109 días. Para muchos, el capitán de AS Roma no llegaría a la Copa del Mundo.
La lesión que puso en duda el Mundial
De inmediato fue operado por el doctor Paolo Mariani. La cirugía duró más de dos horas y los médicos tuvieron que colocarle 13 clavos y una placa de titanio permanente en el tobillo. Antes de entrar al quirófano, Francesco Totti le dijo al cirujano una frase que reflejaba toda su determinación:
“Jugaré el Mundial, pero mucho depende de ti.”
Aquellas palabras no solo ponían presión sobre el médico, también demostraban la fortaleza mental del eterno capitán de AS Roma.
Mientras tanto, en Italia la mayoría de los medios y especialistas estaban convencidos de que Francesco Totti no jugaría el Mundial. Las discusiones ya giraban en torno a quién debía reemplazarlo y quién tendría el honor de portar la camiseta número 10 de la Azzurra.
Pero hubo una persona que nunca dejó de creer en él, y era la que más importaba: el seleccionador italiano Marcello Lippi. El técnico fue claro desde el primer momento. Dijo que Francesco Totti sí llegaría al Mundial y habló personalmente con él para asegurarle que contaba con su talento y que lo incluiría en la lista para viajar a Alemania.
La recuperación y el regreso a la cancha
La recuperación fue impresionante. Apenas cinco semanas después de la operación, Francesco Totti ya estaba corriendo y cargando peso en la pierna lesionada. Incluso los médicos se sorprendían de su evolución. Lo que parecía imposible se estaba convirtiendo en realidad.
El 11 de mayo de 2006, en un partido de Coppa Italia, Francesco Totti volvió a la cancha con la camiseta de AS Roma. Había regresado.
Cuando comenzó el Mundial, el capitán italiano todavía no estaba al 100 % físicamente, por lo que Marcello Lippi decidió dosificar sus minutos. El mensaje del técnico fue claro: no jugaría todos los partidos completos, pero los minutos que estuviera en el campo debían marcar diferencia.
El penal que sostuvo el sueño de Italia
Y Francesco Totti respondió.
En la fase de grupos, dio cuatro asistencias, convirtiéndose en el máximo asistidor de Italia en el torneo. Pero su momento más recordado llegó en octavos de final contra Australia. Italia estaba sufriendo y el partido parecía encaminado al empate. Francesco Totti entró desde el banquillo en la segunda mitad y, en el minuto 90+5, llegó la jugada decisiva: penal para Italia.
Con toda la presión del mundo y con el tobillo sostenido por 13 clavos y una placa de titanio, "L'Ottavo Re di Roma" tomó el balón y lo envió al fondo de la red. Italia estaba en cuartos de final.
Semanas después, en Berlín, la Azzurra conquistó su cuarta estrella al vencer a Francia en la final. Apenas 140 días después de su operación, Francesco Totti estaba celebrando un título mundial.
Tiempo después, el propio Francesco Totti dijo que quería demostrarle al mundo el carácter de los romanos.
Los clavos siguen en su tobillo.
Y la cuarta estrella sigue brillando en el escudo de Italia.











