Ancelotti se quedará en Brasil hasta 2030
Un proyecto a largo plazo para la “Canarinha”
Carlo Ancelotti ya tiene la mirada puesta en la próxima Copa del Mundo, con el objetivo de devolver a Brasil a lo más alto del fútbol internacional y conquistar la ansiada sexta estrella, un título que se le ha resistido a la “Canarinha” durante más de dos décadas. En la federación brasileña están satisfechos con su trabajo y ya contemplan extender su vínculo.
El contrato de “Carletto” se extiende hasta el final del próximo Mundial, pero la intención de ambas partes es prolongarlo hasta 2030 para darle continuidad al proyecto. El propio técnico italiano lo dejó claro: “La federación no tiene problemas para renovar, yo tampoco”.
La idea de la Confederación Brasileña es apostar por la estabilidad y evitar cortes en el proceso, brindándole a Ancelotti el tiempo necesario para construir una generación competitiva, capaz de pelear tanto la Copa América como la Copa del Mundo.
Resultados, críticas y respaldo institucional
En Brasil, la presión es constante. La selección no levanta el trofeo mundial desde 2002 y no alcanza el Top 4 desde 2014, cuando fue anfitriona. Aun así, la federación parece decidida a sostener un proyecto a largo plazo, independientemente de lo que ocurra en el próximo Mundial.
Desde su llegada, Ancelotti ha dirigido 10 partidos con la selección: suma 5 victorias, 2 empates y 3 derrotas. Su gestión ha sido objeto de críticas por parte de la prensa brasileña, aunque también ha contado con cierto respaldo institucional, incluso en decisiones polémicas como dejar fuera a Neymar en algunos compromisos.
Dentro de la federación hay una idea clara: si alguien puede devolver a Brasil a la élite, es Ancelotti. La confianza es tal que su renovación parece inminente, como lo confirmó el presidente de la Confederación Brasileña, Samir Xaud. El acuerdo incluiría mantener su salario de 10 millones de euros anuales, además de mejoras en su cuerpo técnico y plena libertad en la elección de jugadores.

Confianza total en el proceso
Ancelotti, por su parte, se muestra cómodo y comprometido con el proyecto. Su objetivo es claro: construir un equipo sólido y competitivo a largo plazo. En Brasil, pese a la presión por resultados inmediatos, comienza a imponerse la idea de que la paciencia será clave para volver a conquistar el mundo.






















