La selección española llegará a la Finalissima entre dudas y lesiones
El equipo que conquistó Europa en Berlín hoy vive una carrera contrarreloj contra lesiones, falta de ritmo y decisiones técnicas. La Finalissima ya asoma en el horizonte.
Un campeón que ahora vive en el alambre
El once que llevó a España a levantar la Eurocopa en Berlín parecía consolidado para iniciar un ciclo largo y dominante. Sin embargo, a pocas semanas de la Finalissima ante Argentina en Doha, el panorama es mucho menos estable de lo que imaginaba Luis de la Fuente.
El seleccionador siempre ha defendido que el talento español permite reemplazar cualquier ausencia, pero la realidad es que medio equipo titular atraviesa situaciones complejas: lesiones persistentes, falta de minutos o pérdida de protagonismo en sus clubes.
La defensa: certezas frágiles y señales de alarma
En la portería, Unai Simón sigue siendo el elegido sin discusión interna. Su liderazgo y regularidad lo mantienen firme, aunque el crecimiento de Joan García ha abierto un debate externo que no existía hace un año.
En el lateral derecho, el caso de Dani Carvajal preocupa. El defensor está obsesionado con llegar al Mundial, pero su temporada ha estado marcada por la falta de continuidad. Si recupera ritmo competitivo, es indiscutible; si no, su presencia podría peligrar.
En el eje central, Aymeric Laporte vuelve tras varias semanas lesionado. Es el jefe natural de la zaga y su recuperación es clave tanto en lo futbolístico como en lo anímico. Más delicada es la situación de Le Normand, que ha perdido protagonismo en el Atlético y ya no llega con la misma inercia positiva que lo llevó a consolidarse en la selección.
En el lateral izquierdo, Cucurella arrastra molestias musculares. Es una pieza esencial por su energía y profundidad, pero si no llega en plenitud, las alternativas como Balde no ofrecen exactamente el mismo equilibrio.
El centro del campo: entre el faro y la incertidumbre
La gran noticia es Rodri. Tras su grave lesión de rodilla en septiembre de 2024, vuelve a mostrar jerarquía. Es el faro táctico de la selección y su recuperación cambia por completo el techo competitivo del equipo.
A su lado, Zubimendi ha crecido hasta convertirse en una garantía absoluta. El verdadero problema está en Fabián Ruiz, quien lleva semanas sin jugar por molestias en la rodilla izquierda. Su falta de ritmo preocupa en un torneo donde cada detalle cuenta.
Además, la baja confirmada de Mikel Merino reduce las alternativas físicas y tácticas en la medular. Dani Olmo, titular en la final de la Euro, ha encadenado partidos con continuidad, algo fundamental para un futbolista castigado históricamente por lesiones. Y Pedri, aunque actualmente de baja, apunta a llegar a tiempo si no hay contratiempos.
El ataque: talento joven y dudas estructurales
En ofensiva, Lamine Yamal vuelve a elevar su nivel tras superar problemas físicos. Es el nuevo icono de la selección y su crecimiento en goles y asistencias ilusiona.
El caso de Nico Williams es más preocupante. La pubalgia que arrastra limita su explosividad, una de sus principales virtudes. Juega con dolor y su rendimiento no es el mismo. El tiempo corre en su contra.
Y luego está Álvaro Morata, quizá el caso más incierto. Capitán en la Euro, hoy no ofrece argumentos sólidos para recuperar su sitio con plena confianza. Su falta de continuidad y protagonismo en su club generan dudas reales sobre su papel en el gran torneo.

Una Finalissima que llega en el peor momento
El once que conquistó Europa no está roto, pero tampoco es el bloque blindado de hace meses. Entre lesiones, bajo ritmo competitivo y cambios de estatus, Luis de la Fuente enfrenta el reto de reconstruir certezas sin perder identidad.
El talento está. La jerarquía también. Pero el margen de error es mínimo. Y el campeón ya no llega tan sólido como antes.












