Un choque interno eclipsa el amistoso del FC Lugano ante Viktoria Plzen
Lo que debía ser un simple ensayo de pretemporada para el FC Lugano terminó desbordándose, tras un episodio interno que obligó al club a dar explicaciones públicas.
Un amistoso que se salió del guion
Los partidos de preparación suelen servir para ajustar detalles y consolidar dinámicas. Eso era lo que buscaba el FC Lugano, de la Superliga Suiza, en su amistoso frente al Viktoria Plzen, pero el encuentro terminó lejos de cumplir ese objetivo.
Más allá de la derrota por 4-2, un incidente interno acaparó la atención después de que un video difundido en redes sociales mostrara una agresión directa entre dos jugadores del propio equipo.
La acción que encendió la polémica
El momento se produjo al minuto 72, cuando Lugano presionaba en campo rival. Giorgos Koutsias fue al duelo intentando recuperar el balón y sostener la presión alta.
De forma totalmente inesperada, Kevin Behrens, delantero de 34 años, llegó desde el centro del campo y empujó con violencia a su propio compañero, derribándolo de manera aparatosa ante la sorpresa generalizada.
El origen del conflicto
Tras la acción, Behrens se dirigió a Koutsias con gritos captados por las cámaras, en una escena que rápidamente se viralizó.
De acuerdo con reportes de la prensa local, el altercado se habría originado por una diferencia de criterio sobre cómo ejecutar la presión, una discusión táctica que escaló de forma desmedida dentro del terreno de juego.
La reacción oficial del FC Lugano
El partido, disputado en un formato poco habitual de tres tiempos de 45 minutos, terminó 4-2 a favor del Viktoria Plzen, con goles de Kevin Behrens y Claudio Cassano para el conjunto suizo. El marcador, sin embargo, quedó en segundo plano.
Horas más tarde, el FC Lugano publicó un comunicado oficial en su sitio web en el que condenó “firmemente el vergonzoso incidente” protagonizado por Behrens y Giorgos Koutsias.
¿Habrá sanciones?
En el mismo comunicado, el club dejó claro que el caso será tratado puertas adentro.
“La situación se gestionará y resolverá internamente, y el club evaluará las medidas disciplinarias que se adoptarán contra los dos jugadores implicados”, señaló la institución.
Por ahora no se han anunciado sanciones concretas, aunque el episodio dejó una imagen incómoda en plena fase de preparación.
Una distracción inesperada
Lo que debía ser un partido de rodaje terminó convertido en un asunto disciplinario. Para el FC Lugano, recuperar la calma y reforzar la cohesión del grupo será tan importante como el trabajo táctico rumbo al inicio de la temporada.












