Brunson no se confía: “La serie vuelve a estar 0-0”
Los Knicks están a medio camino del título tras ganar los dos primeros partidos de las Finales, pero Jalen Brunson insiste en que el equipo debe mantener la misma intensidad y no caer en la complacencia.
Los New York Knicks dieron un paso gigantesco hacia el campeonato al imponerse por 104-105 a los San Antonio Spurs y tomar una ventaja de 2-0 en las Finales de la NBA 2026. Sin embargo, para su gran figura, Jalen Brunson, el trabajo está lejos de haber terminado.
Tras el triunfo en San Antonio, el base dejó claro que el vestuario neoyorquino no piensa relajarse pese a haber ganado los dos primeros encuentros de la serie. Su mensaje fue contundente: cada partido debe afrontarse como si todo comenzara de nuevo.
“Ahora mismo la mentalidad tiene que ser 0-0. No podemos sentirnos cómodos ni satisfechos con nada. Tenemos que seguir adelante”, explicó Brunson ante los medios después de una victoria que acerca a los Knicks a un título que la franquicia espera desde hace 53 años.
El encuentro volvió a demostrar la capacidad competitiva del conjunto dirigido por Nueva York en los momentos de máxima presión. Los Spurs reaccionaron en los minutos finales con un espectacular parcial de 14-0 que estuvo a punto de culminar una remontada histórica. Sin embargo, los Knicks mantuvieron la calma y lograron conservar una ventaja mínima hasta el último segundo.
Brunson destacó precisamente esa fortaleza mental como una de las claves del éxito. El base aseguró que el equipo supo responder cuando el partido parecía escaparse y valoró el carácter mostrado por sus compañeros en una de las situaciones más tensas de toda la postemporada.
El líder neoyorquino terminó el encuentro con 20 puntos y volvió a ser una referencia en los momentos decisivos. Aun así, evitó cualquier celebración prematura y recordó que las Finales suelen definirse por detalles.
Con la serie viajando ahora al mítico Madison Square Garden, los Knicks están a solo dos victorias del campeonato. Pero si algo dejó claro Brunson es que en Nueva York nadie piensa todavía en levantar el trofeo.













