Santi Cazorla: Un luchador sin miedo a nada

Villarreal CF

Maria C. Santoro
@CoquitoSantoro

La vida de los deportistas no siempre es tan fácil, ni perfecta como parece, ejemplo de eso es la historia de Santi Cazorla. El español pasó más de dos años fuera de las canchas tras sufrir lesiones y tener que pasar más de 8 veces por el quirófano, además ningún médico creía posible que volviera a jugar alguna vez al fútbol, pero este miércoles tras 636 días, Santi volvió a las cachas vistiendo la camiseta del club de sus amores, el Villarreal, quien le dio la oportunidad de volver.

Fue en el Mini Estadi de la ciudad deportiva del Villarreal, el estadio donde cada fin de semana los chicos del Villarreal B ven acción, pero ese también donde tantas veces jugó Santi cuando solo empezaba su carrera como futbolista, hoy en esa cancha, que quien la conoce sabe que tiene algo especial en el ambiente, tal vez tenga que ver con la gente del pueblo que tanto quiere a su equipo y que partido a partido va allí a apoyar a los suyos sin importar la categoría, desde el más chico que va con la ilusión de algún día ser quien esté dentro de la cancha y no en las gradas, hasta las personas mayores que han pasado su vida entera apoyando a su amado submarino o simplemente porque es el lugar donde empiezan los sueños de muchos.


Cazorla jugó durante los últimos 15 minutos del primer encuentro de pretemporada del  equipo amarillo y fue contra el Hércules. 

“Realmente no se puede pagar ni recompensar lo que ha hecho por mí el Villarreal” dijo el asturiano, pues el mismo equipo que le abrió las puertas con solo 18 años es el mismo que lo está ayudando a sentirse una vez más como futbolista. Aún le queda mucho recorrido para poder estar sano, admite que sigue sintiendo dolor, pero el haber jugado esos minutos son una inspiración sin igual para un jugador que lo ha dado todo por el fútbol.


Es imposible hablar de aquel submarino del 2010 y no recordarlo a él, siempre era parte de la conversación, a pesar de no siempre estar entre los titulares. Era un jugador diferente, esos que por su físico crees que no puede hacer mucho dentro de la cancha pero cuando sonaba el pitido inicial era todo un espectáculo. Recuerdo a un futbolista diciéndome una vez “cuando lo vi no entendía como podía jugar con ese físico, y cuando empezó el juego nos pintó la cara a todos”. 


Ha pasado mucho desde esos tiempos, hoy en día cuenta en su palmarés con dos Eurocopas, 3 FA Cup y 3 Community Shield, además en 2007 recibió el Premio Don Balón al mejor jugador de Primera División. Cualquier otro podría haber dicho adiós sin siquiera pensarlo, pero no Santi, el siente el fútbol y quiere seguir haciendo eso que tanto ama. 

Ahora solo queda esperar para saber que será del futuro de Santi ahora que volvió a jugar unos minutos al balompié en ese pueblo valenciano, de energía especial que tanto lo quiere.