Mónica Puig más fuerte y tranquila en la cancha

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EFE

La campeona olímpica puertorriqueña Mónica Puig aseguró hoy que además de fortalecer su cuerpo, con el nuevo entrenador, Kamau Murray, ha aprendido a sonreír en momentos de presión en los partidos y eso la ha ayudado.

"Hemos trabajado en muchas cosas, estar más fuerte para durar un partido entero y en la cancha más tranquila y divertirme un poco más; eso es difícil, en un partido con presión, pero es importante sonreír y no forzar las cosas. Si hay que pegarle a una pelota más para lograr el punto, debo ser paciente", dijo.

Puig, de 25 años, venció hoy por 7-5, 4-6, 6-0 a la griega Maria Sakkari, sexta favorita, en el debut de ambas en el Abierto de tenis de Acapulco.


Al referirse al duelo, reconoció que fue apretado y debió hacer una pausa y organizar las ideas para seguir adelante.

"Una de las cosas más difíciles fue respirar, calmarme, pensar claramente en lo que quería hacer", señaló al referirse al duelo que abrió el torneo en la cancha principal.

Hoy Mónica mostró un buen tenis con su "drive" y sacó provecho de la efectividad de su revés a dos manos con el que salvó alrededor de 20 puntos de rompimiento.

En octavos de final, la caribeña enfrentará el miércoles a la china Yafan Wang, pero pidió que no le adelantaran el nombre de su contraria.


"No lo quiero saber hasta mañana, que nadie me diga; voy día a día", comentó en una ruda de prensa en la que elogió el Abierto Mexicano y lo calificó como uno de sus torneos preferidos.

"Vengo a Acapulco porque es un torneo lindo al que puedes venir a disfrutar. Los estadios se llenan y hay fanáticos a los que les encanta el tenis; es una oportunidad de jugar con mucha gente", observó.

Después de una temporada 2018 complicada por las lesiones que la obligaron a no jugar varios torneos en Europa, Mónica celebró estar llena de salud y confiada en cumplir una buena temporada.

"Estoy bien y espero un año saludable", concluyó.