Kvitova Recupera La Sonrisa y Vuelve A La Final De Un Grand Slam

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EFE

La checa Petra Kvitova (8) recuperó su sonrisa, tras superar las semifinales del Abierto de Australia ante la estadounidense Danielle Collins y confirmar su mejor versión tenística, después de tocar fondo en diciembre de 2016 cuando fue asaltada y apuñalada en su domicilio.

El mundo del tenis quedó conmocionado después de contemplar como el futuro de Kvitova, una de las grandes promesas en aquel tiempo después de conquistar dos títulos de Wimbledon (2014 y 2011), pendería de un hilo tras quedar gravemente afectada en los tendones de su mano hábil, la izquierda.


"La herida es grave y necesitaré ver especialistas, pero si sabéis algo sobre mí es que soy fuerte y lucharé. Gracias por todo vuestro amor y apoyo", anunció tras ser intervenida quirúrgicamente.

Dos años después de aquel infortunio, la tenista de Bílovec ha correspondido las palabras que pronunció tras el suceso y, a través de un ejercicio de lucha y fortaleza, ha vuelto a una final de Grand Slam después de la disputada en Wimbledon en 2014.


Además, la tenista se ha reencontrado con el potencial demostrado en 2011, año que le sirvió para irrumpir en el Olimpo de la clasificación WTA, después de conquistar el título de Sídney y, de momento, alcanzar su primera final en el Abierto de Australia.

Un síntoma representativo de que la talentosa jugadora checa ha recuperado sus mejores sensaciones es que superó todas sus rondas previas con relativa solvencia, tras no conceder ningún set y tan sólo 28 juegos en sus seis partidos disputados.


Con todo ello, Kvitova se postula como una de las grandes candidatas a levantar la corona en Melbourne, independientemente de que la final la enfrente a su compatriota Karolina Pliskova (7) o a la japonesa Naomi Osaka (4), y se podría convertir en la primera jugadora checa en ganar el Abierto de Australia después de que Hana Mandlikova lo consiguiera en 1987.